Holanda prohíbe "hongos mágicos", pero la venta continúa

lunes 1 de diciembre de 2008 19:52 GYT
 

AMSTERDAM (Reuters) - El Gobierno de Holanda prohibió el lunes la venta de los nuevos hongos "mágicos", aunque la aplicación de la normativa se retrasó debido a los problemas acerca de cómo regular el asunto.

La prohibición fue el último movimiento de las autoridades holandesas para ajustar sus famosas políticas tolerantes acerca del consumo de drogas, pero los comercios en Amsterdam continuaron con la venta de los hongos alucinógenos.

"Los venderé hasta que se acaben. Aún tengo algunos y pienso que se van a acabar mañana", dijo Meile Schot, de la tienda Innerspace, en la ciudad.

Los medios locales indicaron que el alcalde de Amsterdam, Job Cohen, la policía y la oficina de la fiscalía pública acordaron no hacer cumplir la regla por el momento.

Un portavoz del Consejo de Amsterdam señaló que todavía faltaban discernir en el Gobierno algunos detalles sobre la aplicabilidad de la norma.

"Amsterdam no está haciendo cumplir la prohibición por el momento, lo que no significa que haya sido olvidada", afirmó el portavoz, quien no pudo aclarar cuándo entraría en vigencia.

Un frenético comercio de los hongos "mágicos" fue informado durante el fin de semana antes de la reglamentación contra las tiendas que venden el producto, dijo el diario holandés Het Parool.

"Hay récords quebrados de ventas y consumo", manifestó Hans van den Hurk, dueño de la tienda Conscious Dreams de Aalmseer, citado por el diario.

Bajo la nueva medida, la producción o venta de los hongos "mágicos" puede acarrear una sentencia máxima de cuatro años de prisión. La venta de hongos mágicos disecados también es ilegal y pude conllevar una sentencia de ocho años.   Continuación...

 
<p>Foto de archivo del el alcalde de Amsterdam, Job Cohen, durante las elecciones en Holanda, 22 ene 2003. El Gobierno de Holanda prohibi&oacute; el lunes la venta de los nuevos hongos "m&aacute;gicos", aunque la aplicaci&oacute;n de la normativa se retras&oacute; debido a los problemas acerca de c&oacute;mo regular el asunto. REUTERS/Paul Vreeker</p>