Ovación y abucheos al inaugurarse temporada de La Scala de Milán

lunes 8 de diciembre de 2008 02:27 GYT
 

Por Marie-Louise Gumuchian

MILAN (Reuters) - La presentación en La Scala de la ópera de Giuseppe Verdi "Don Carlos" provocó el domingo aplausos pero también algunos abucheos, en el inicio de la nueva temporada de la clásica sala de teatro lírico de Milán.

El público arrojó flores al escenario cuando el elenco recibía el aplauso general tras la representación, se escucharon algunos "bravos" y el tenor estadounidense Stuart Neill, que salió a escena tras un cambio de último momento el sábado, fue ovacionado por su interpretación de Don Carlos.

Pero se escucharon silbidos y abucheos para algunos de los cantantes, y para los directores de la obra y de la orquesta durante los siete minutos del aplauso final, un reconocimiento mucho más corto que en las previas inauguraciones de temporada en La Scala, uno de los más renombrados teatros de ópera del mundo.

El director artístico, Stephane Lissner, dijo que el descontento del público, que comenzó en el segundo acto, se debió al cambio en los tenores.

La Scala anunció el sábado que Neill reemplazaría a Giuseppe Filianoti como Don Carlos. No se dieron razones para el cambio, pero Filianoti declaró en una entrevista en un periódico que se debió a un error cometido en una presentación de pretemporada.

"Esto es algo que ocurre en teatros de todo el mundo. La Scala puso esta noche el mejor elenco posible", dijo Lissner a periodistas. Filianoti, presente en la sala, señaló que estaba dolido por la decisión.

Basada en una obra de Friedrich Schiller, "Don Carlos" es una ópera de Verdi de 1867 acerca de una torturada relación amorosa en la familia real española durante el siglo XVI. Cantada en italiano, dura más de cuatro horas.

Con boletos que costaban hasta 2.000 euros (2.538 dólares), la inauguración de la temporada lírica en La Scala es vista como un exclusivo evento reservado para los ricos y poderosos.

Antes de que comenzará la presentación, los curiosos pudieron observar detrás de unas vallas de metal como ingresaban al recinto el ministro de Defensa de Italia, Ignazio La Russa, el presidente de Ruanda, Paul Kagame, y el duo de diseñadores de moda Domenico Dolce y Stefano Gabbana.

(Reporte adicional de Ilaria Polleschi; editado por Hernán García)