Cocaína causa efecto similar en abejas al que produce en humanos

lunes 29 de diciembre de 2008 09:13 GYT
 

SIDNEY (Reuters) - Un científico australiano está proporcionando cocaína a las abejas para estudiar cómo reacciona el cerebro de esos insectos a la droga y, tal vez, hallar un modo de frenar la adicción en los humanos.

El estudio descubrió semejanzas entre las abejas y los humanos, como el hecho de que ambos se mueven por recompensas y ven su juicio alterado por la cocaína.

"Esta es la primera vez que se demuestra que la cocaína ha funcionado como una recompensa para un insecto", aseguró a Reuters Andrew Barron, coautor del informe publicado este mes en Journal of Experimental Biology.

Como parte de un proyecto conjunto entre la Macquarie University y la Universidad Nacional de Australia y la University of Illinois de Estados Unidos, Barron aplicó diminutas dosis de cocaína en las espaldas de las abejas antes de enviarlas a buscar comida.

Normalmente, cuando las abejas regresan de recolectar polen realizan una "danza" para comunicar dónde han encontrado el alimento y lo bueno que es.

Las abejas bajo los efectos de la cocaína, según el estudio, se movían con mucho más entusiasmo que las otras y parecían experimentar los mismos placeres adictivos que los humanos.

Barron explicó que la cocaína cambiaba la estimación de las abejas sobre lo provechoso que había sido su viaje.

"Lo que descubrimos es que las abejas responden a la cocaína de formas muy similares a los humanos, de modo que la cocaína cambia la forma en la que las abejas evalúan", dijo.

El experto espera identificar los caminos neuronales a los que se dirige la cocaína en las abejas para saber más sobre los mecanismos implicados en la adicción humana y para descubrir si la droga tiene un efecto tan devastador en la sociedad de las abejas como en la humana.

"Si pudiésemos hacer eso, posiblemente podríamos desarrollar nuevos tratamientos para prevenir o tratar la adicción", dijo el autor, quien añadió que las abejas empleadas en el experimento no sufrían daños.

(Reporte de Pauline Askin; Traducido por Servicio Online de Madrid)

 
<p>Una abeja recibe una soluci&oacute;n de coca&iacute;na en su espalda en la Universidad Macquarie en Sidney, 29 dic 2008. Un cient&iacute;fico australiano est&aacute; proporcionando coca&iacute;na a las abejas para estudiar c&oacute;mo reacciona el cerebro de esos insectos a la droga y, tal vez, hallar un modo de frenar la adicci&oacute;n en los humanos. REUTERS/Tim Wimborne (AUSTRALIA)</p>