En aniversario de ejecución Saddam, Irak prepara macabro museo

martes 30 de diciembre de 2008 13:17 GYT
 

Por Waleed Ibrahim y Missy Ryan

BAGDAD (Reuters) - Al hombre que prepara el museo más nuevo de Irak no le gusta estar solo en su oficina, donde guarda narices ensangrentadas, un instrumento de tortura con aspecto medieval y cajas de documentos que relatan atrocidades cometidas durante el régimen de Saddam Hussein.

"Es incómodo. Sientes como si hubiera alguien contigo", dijo el oficial de la corte, que pidió no ser identificado. Para escapar del temor, algunos colegas trabajan en oficinas al lado de la suya.

En el segundo aniversario del ahorcamiento de Saddam, Irak se prepara para inaugurar un nuevo museo que permitirá a los iraquíes ver de cerca macabros recuerdos de ejecuciones masivas, torturas y otras atrocidades cometidas bajo la dictadura de Saddam.

El Tribunal Supremo de Irak, establecido tras la invasión estadounidense para castigar crímenes cometidos por el Gobierno baathista de Saddam, abrirá el museo dentro de dos meses en la fortificada Zona Verde de Bagdad.

Allí se exhibirán instrumentos de tortura como una jaula de metal con forma de hombre donde, en el Centro Olímpico de Irak, el hijo de Saddam Uday solía encerrar a los atletas que tenían un mal desempeño, dejándolos desnudos al sol para que el metal queme su piel.

El museo también incluirá efectos personales encontrados junto a Saddam en la granja iraquí donde se escondió hasta que fue hallado en diciembre del 2004, entre ellos un Corán, un casete de Mozart y un polvoriento maletín negro.

Además se podrán ver las sillas donde se sentaron Saddam y sus máximos aliados durante los juicios del Tribunal Supremo, incluida aquella que usó Saddam cuando escuchó el fallo de su ejecución por la matanza de 148 hombres y niños tras un intento de asesinato en 1982.

El museo también tendrá un centro donde investigadores legales o historiadores podrán analizar 26 millones de documentos, por ejemplo órdenes escritas para aplastar a la opositora minoría kurda, que provocaron la muerte de decenas de miles de personas.

"Pensamos que la gente quizás se podía olvidar de las acciones cometidas por dictadores que perpetraron actos terribles en su contra", dijo el juez Arif Abdel-Razaq al-Shaheen, que encabeza el Tribunal Supremo.

 
<p>Un trabajador muestra a periodistas una soga que ser&aacute; exhibida en un nuevo museo iraqu&iacute; en Bagdad, 30 dic 2008. Al hombre que prepara el museo m&aacute;s nuevo de Irak no le gusta estar solo en su oficina, donde guarda narices ensangrentadas, un instrumento de tortura con aspecto medieval y cajas de documentos que relatan atrocidades cometidas durante el r&eacute;gimen de Saddam Hussein. REUTERS/Thaier al-Sudani</p>