Tchaikovsky: El resurgimiento de un grande subestimado

sábado 3 de enero de 2009 08:29 GYT
 

Por Amie Ferris-Rotman y Michael Roddy

KLIN, Rusia/LONDRES (Reuters) - Una mesa inestable en una casa de madera pintada de azul con vista a abedules plateados es testigo del resurgimiento del interés mundial por la obra de un a menudo subestimado compositor ruso del siglo

XIX.

Pyotr Tchaikovsky, cuya "Danza de los mirlitones" del ballet "Cascanueces" deleita a niños y adultos por igual en esta época del año, escribió sus obras finales en la mesa de su última residencia en la pequeña ciudad de Klin, a unos 85 kilómetros al noroeste de Moscú.

En un terreno que también alberga una pagoda blanca, un granero y un establo, rodeados por casas prefabricadas de la era soviética, el número de admiradores de Tchaikovsky que son conducidos a lo largo de los crujientes pisos de roble crece de forma constante.

El año pasado llegaron 86.000 visitantes frente a los 60.000 del 2003. Este año se esperan más, dijo Natalia Gorbunova, principal investigadora y directora de lo que ahora es un museo.

"La música de Tchaikovsky atraviesa un resurgimiento ahora, en nuestro tiempo, porque su música es amada por todo el mundo, y este amor continúa", dijo Gorbunova.

Mientras la nostalgia por la era soviética llega a los titulares de Rusia y la obra de Tchaikovsky ha sido ridiculizada por algunos críticos por populista, los entusiastas dicen que su atractivo es eterno e íntimo.

La visitante Liudmila Soltokova, una ingeniera jubilada oriunda de Votkinsk, el lugar de nacimiento de Tchaikovsky, una pequeña ciudad a unos 1.000 kilómetros al este de Moscú cerca de los Urales, dijo estar cumpliendo un sueño de toda la vida al visitar la casa.   Continuación...