La enfermedad del "escroto de violonchelo" es un fraude

miércoles 28 de enero de 2009 12:27 GYT
 

LONDRES (Reuters) - "El escroto de violonchelo", una desagradable molestia presuntamente sufrida por músicos, no existe y la enfermedad era sólo una noticia falsa, según ha admitido una reconocida doctora británica.

En una carta de 1974 a una prestigiosa revista médica, la British Medical Journal (BMJ), Elaine Murphy informaba sobre una dolorosa molestia que sufrían los violonchelistas, causada por el continuo rozamiento del instrumento contra sus cuerpos.

La afirmación fue inspirada por artículos previos en la BMJ sobre la supuesta dolencia conocida como "pezón de guitarra", la irritación causada al apretar la guitarra contra el pecho.

Pero Murphy, baronesa y antigua profesora de Psiquiatría de la tercera edad en el Guy's Hospital de Londres, ha admitido que su supuesto hallazgo médico era un engaño.

"Quizás después de 34 años es hora de confesar que inventamos el escroto de violonchelo", escribió junto a su marido John, que ha firmado la carta original, publicada en la BMJ el miércoles.

"Cualquiera que haya visto alguna vez tocar un chelo se daría cuenta de la imposibilidad de nuestro descubrimiento", apuntó.

Murphy, que dijo que ella y su marido habían estado "arrepintiéndose" de su escrito desde el momento en que lo hicieron, dijo que habían decidido revelar el engaño después de que fuera mencionado en un artículo reciente en la BMJ sobre problemas de salud asociados a la producción musical.

También dijo que sospechaba que el "pezón de guitarra" es una broma.

(Por Michael Holden, Traducido al Español por Servicio Online de Madrid; + 34 915858341; Madrid.online@thomsonreuters.com, Mesa de edición en Español + 56 2 437 4418)

REUTERS ESP JIC

 
<p>La banda finlandesa Apocalyptica se presenta en el festival de m&uacute;sica 'Rock in Rio' en Lisboa, 5 jun 2008. "El escroto de violonchelo", una desagradable molestia presuntamente sufrida por m&uacute;sicos, no existe y la enfermedad era s&oacute;lo una noticia falsa, seg&uacute;n ha admitido una reconocida doctora brit&aacute;nica. REUTERS/Jose Manuel Ribeiro (PORTUGAL)</p>