Filadelfia celebra festival de la glotonería

viernes 30 de enero de 2009 18:30 GYT
 

FILADELFIA (Reuters) - A las 5 de la mañana de una gélida mañana de enero, más de 15.000 habitantes de Filadelfia se congregaron el viernes en el estadio deportivo para asistir al festival anual de la glotonería de la ciudad.

Se trata del "Wing Bowl", una extravagante competencia gastronómica en la que 27 hombres intentan comer el mayor número de alitas de pollo en 30 minutos.

Alrededor se aglutina una legión de jóvenes en bikini, denominadas "Wingettes", y una vociferante multitud que ha estado en vela gran parte de la noche para asistir al espectáculo.

Jonathon Squibb, un joven de 23 años de Berlín, Nueva Jersey, ganó la competencia y un automóvil Mini Cooper de unos 30.000 dólares después de comer 203 alas de pollo sin enfermar.

Squibb, que no era conocido en el circuito de los torneos de comida, derrotó a participantes más famosos, incluido el favorito, apodado "Damaging Doug" y residente de Filadelfia.

El "Wing Bowl", que se transmite en directo por una cadena de radio deportiva que lo patrocina, se ha convertido en el mayor acontecimiento de Filadelfia una semana antes del "Super Bowl", el popular juego final de fútbol americano.

El festival de alitas de pollo empezó en 1993 como una forma de consuelo para los aficionados del equipo de fútbol Philadelphia Eagles, que no suele lograr clasificarse para el campeonato nacional, tal como ocurrió este año.

Los organizadores no se explican por qué miles de personas aguantan temperaturas glaciales para asistir al "Wing Bowl".

"Es difícil de entender, es imposible comprender", dijo Al Morganti, fundador y co presentador del evento.   Continuación...

 
<p>El campe&oacute;n del Wing Bowl, John "Super Squibb" Squibb, celebra tras su triunfo en Filadelfia, EEUU, 30 ene 2009. A las 5 de la ma&ntilde;ana de una g&eacute;lida ma&ntilde;ana de enero, m&aacute;s de 15.000 habitantes de Filadelfia se congregaron el viernes en el estadio deportivo para asistir al festival anual de la glotoner&iacute;a de la ciudad. REUTERS/Tim Shaffer</p>