El "rey del vals" Andre Rieu alcanza la fama con su violín

viernes 13 de febrero de 2009 18:31 GYT
 

Por Belinda Goldsmith

CANBERRA (Reuters) - No es frecuente que un violinista clásico alcance el nivel de estrellas del pop como Madonna y Bon Jovi en el circuito de conciertos. Sin embargo, Andre Rieu no ha seguido el camino convencional.

El violinista y director musical holandés ha forjado una carrera tocando el vals ante multitudes alrededor del mundo y con presentaciones - la más reciente en Australia - en que sus seguidores bailan en los pasillos.

Rieu, quien alcanzó el octavo puesto del ranking Pollstar 2008 de las principales giras de artistas con una recaudación de 76,9 millones de dólares, dijo que le encanta que sus espectadores se diviertan tanto y también que los críticos sean testigos de esa alegría.

"Nunca le he pedido a la gente que baile en los pasillos pero lo hacen y se divierten. Me preguntan a menudo si me molesta que las personas bailen mientras interpreto el Danubio, pero para nada. Es una maravillosa forma de ver que están vivos", dijo Rieu a Reuters.

"Cuando toco el vals, puedo ver a toda la audiencia sonriendo y moviéndose", agregó.

Rieu, de 59 años, quien ha sido apodado como el "rey del vals" por la prensa, dice que la música es su vida. Fue criado por su padre, un director de orquestas, y comenzó a tocar el violín cuando tenía cinco años.

Estudió en el Conservatorio Real de Bruselas y en 1987 creó la orquesta Johann Strauss con 12 miembros originales. Actualmente participan hasta 50 músicos.

El renovado interés que Rieu ha creado en torno al vals lo ha ubicado en el centro de la atención mundial y convertido sus presentaciones en vivo en toda una sensación.   Continuación...

 
<p>Foto de archivo del violinista y conductor de orquestas Andre Rieu durante un ensayo en Melbourne, Australia, 12 nov 2008. No es frecuente que un violinista cl&aacute;sico alcance el nivel de estrellas del pop como Madonna y Bon Jovi en el circuito de conciertos. Sin embargo, Andre Rieu no ha seguido el camino convencional. REUTERS/Mick Tsikas (AUSTRALIA)</p>