Salgueiro, campeona Escolas de Samba Río tras 15 años de ayuno

miércoles 25 de febrero de 2009 17:38 GYT
 

Por Rodrigo Viga Gaier

RIO DE JANEIRO (Reuters) - Salgueiro, una de las "escolas de samba" tradicionales de Río de Janeiro, se coronó el miércoles campeona del concurso del Carnaval 2009, quebrando un ayuno de 15 años con una trama sobre la historia del tambor.

En segundo lugar los jueces del considerado mayor show del mundo eligieron a Beija-Flor, bicampeona en el 2007 y el 2008; tercera a Portela, cuarta a Vila Isabel y quinta a Grande Río. El concurso fue entre las 12 integrantes del llamado Grupo Especial de "escolas".

"Salgueiro necesitaba esta victoria, la comunidad la precisaba", dijo a periodistas Regina Duran, presidenta de la escuela, originaria de la favela enclavada en el "morro" (colina) del mismo nombre, en el norte de Río.

"Fue una victoria de la comunidad. Todo el 'morro' de Salgueiro, la comunidad creyó en la escuela y la dirección. El 'morro' quedó vacío con tamaña dedicación", agregó.

Salgueiro desfiló por el "Sambódromo" en la noche del lunes, la segunda y última del costoso y deslumbrante concurso.

Con la letra de su samba, cuerpos de baile disfrazados aludiendo al tema, enormes carros alegóricos y cimbreantes bailarinas, la agrupación narró el origen del tambor y su presencia en distintos países a través de la historia.

Una de las escuelas de samba con mayor "hinchada" de Río, Salgueiro había conquistado su último título en 1993. El año pasado, quedó en segundo lugar.

Las escuelas de samba despiertan pasiones entre los cariocas, apenas comparable con las desatadas por clubes de fútbol, y sus triunfos y derrotas provocan agitados festejos o lágrimas.   Continuación...

 
<p>Los miembros de la escuela de samba Viradouro durante su paso por el Samb&oacute;dromo durante el carnaval de R&iacute;o de Janeiro, 24 feb 2009. Arrancando ovaciones del p&uacute;blico, las "Escolas de Samba" de R&iacute;o de Janeiro culminaron el martes su famoso concurso, con un impresionante despliegue de ritmo de bater&iacute;as, coloridos disfraces y esculturales danzarinas. REUTERS/Fernando Soutello (BRASIL)</p>