Carnaval de Venecia elude a la crisis financiera mundial

martes 24 de febrero de 2009 12:32 GYT
 

Por Marie-Louise Gumuchian

VENECIA, Italia (Reuters) - Desde cajas de leche a globos aerostáticos y desde la reina Isabel I a diseños inspirados en cubos de basura, el Carnaval de Venecia vio de todo en lo que se refiere a disfraces.

A pesar de la crisis económica, cientos de miles de personas inundaron la ciudad italiana de los canales para la centenaria celebración, según comentaron los organizadores, para los más de 10 días de fiestas que culminan el martes.

"Puede que la gente tenga menos dinero en sus bolsillos, pero no tienen menos deseos de entretenerse, de hecho tienen más debido a que las cosas no están yendo bien", explicó Mauro Pizzigati, presidente de Venezia Marketing & Eventi, empresa que organiza el carnaval.

Uno de los eventos principales fue el concurso de máscaras, donde los diseños inspirados en gatos, ranas, ángeles e incluso una cocina compitieron por el primer puesto.

Entre los destacados participantes se incluyó un vestido cuya parte más amplia estaba conformada por paraguas, un trío de trajes inspirados en la basura y opulentos vestidos históricos que representaban a la nobleza.

Tras un desfile en la plaza central de San Marcos, el jurado escogió a un grupo de alemanes que se inspiraron en Marco Polo y China para sus vestimentas que contaban con faldas hecha de lamparas del país asiático.

FIESTAS PARA LOS RICOS

El Carnaval de Venecia comenzó hace siglos como un período de excesos antes de los rigores de la cuaresma, los 40 días de ayuno que preceden a la pascua católica. Los venecianos entonces pueden esconder sus identidades tras máscaras y hacer lo que les plazca.   Continuación...

 
<p>Distintas m&aacute;scaras cuelgan en la plaza San Marcos durante el Carnval de Venecia, Italia, 14 feb 2009. - Desde cajas de leche a globos aerost&aacute;ticos y desde la reina Isabel I a dise&ntilde;os inspirados en cubos de basura, el Carnaval de Venecia vio de todo en lo que se refiere a disfraces. REUTERS/Alessandro Bianchi</p>