Repelente de tiburones triunfa en Australia tras aumento ataques

martes 3 de marzo de 2009 10:41 GYT
 

SIDNEY (Reuters) - Una serie de ataques de tiburones en Australia le está haciendo un favor a una empresa que fabrica un dispositivo electrónico diseñado para ahuyentar a esos depredadores.

El dispositivo de Shark Shield Pty Limited pesa 80 gramos, funciona en agua salada y puede llevarse alrededor del tobillo o colgado de un kayak.

Emite una onda electrónica en tercera dimensión 3-D con un radio de 3 a 5 metros que causa calambres en el hocico de los tiburones, lo que les produce una sensación desagradable y hace que se alejen.

El dispositivo no causa daños permanentes a los tiburones, explicó la compañía.

"Realmente hemos visto un alto grado de interés. Dado que los tiburones pueden producir bastante histeria y bastante daño, obviamente es eso lo que está influyendo en las ventas", dijo Paul Gapp, secretario de Shark Shield, a Reuters.

"Desde los estados del este, especialmente Nueva Gales del Sur, diría que ha habido un aumento de alrededor del 50 por ciento de las ventas", explicó.

El domingo, un tiburón hirió gravemente a un adolescente mientras estaba haciendo surf con su padre en una famosa playa de Sídney, en lo que fue el tercer ataque en la ciudad más grande de Australia en un mes.

Tradicionalmente, los encargos de dispositivos han sido pocos en los estados del este, donde se encuentra Sídney, pero Gapp afirmó que en los últimos dos meses ha habido un aumento de interés. El dispositivo cuesta entre 600 y 700 dólares australianos (entre 380 y 440 dólares estadounidenses).

"Creo que dentro de un análisis razonable podemos decir que las preguntas (sobre los aparatos) se han triplicado en los últimos dos meses", añadió Gapp.   Continuación...

 
<p>Una tabla de surf mordida por un tibur&oacute;n en la Bah&iacute;a Binalong, cerca de Santa Elena, Tasmania, Australia, 29 ene 2009. Una serie de ataques de tiburones en Australia le est&aacute; haciendo un favor a una empresa que fabrica un dispositivo electr&oacute;nico dise&ntilde;ado para ahuyentar a esos depredadores. Emite una onda electr&oacute;nica en tercera dimensi&oacute;n 3-D con un radio de 3 a 5 metros que causa calambres en el hocico de los tiburones, lo que les produce una sensaci&oacute;n desagradable y hace que se alejen. REUTERS/Polic&iacute;a de Tasmania/Archivo</p>