Ashton Kutcher lucha contra la vida en su nueva película

miércoles 11 de marzo de 2009 18:04 GYT
 

Por Alex Dobuzinskis

LOS ANGELES (Reuters) - A los 31 años, el actor Ashton Kutcher ha aprendido cómo no contar los años y a no pensar en la diferencia de edad entre las personas.

Kutcher, quien protagoniza el filme independiente "Personal Effects" que será estrenado el 16 de marzo en Nueva York, señaló que él y su esposa de 46 años, Demi Moore, no le dan importancia a los 15 años que los separan y que rara vez piensa en su propia edad.

Pero Kutcher y Moore, estrella de películas como "Bobby" y "G.I. Jane", han estado en el centro de muchos rumores en Hollywood debido a su diferencia de edad desde su matrimonio del 2005, y su reciente rol cinematográfico también entra a un territorio similar.

En "Personal Effects", un joven luchador llamado Walter, interpretado por Kutcher, se involucra en una relación con una mujer mayor, la viuda Linda, encarnada por Michelle Pfeiffer, de 50 años.

La hermana de Walter fue asesinada y él lucha para controlar su odio contra el presunto asesino. El y Linda, quienes se conocen en un grupo de ayuda para tratar la tristeza, inician un romance porque comparten un vínculo. Su marido también fue asesinado.

"La relación en la película es la relación de dos personas que de cierto modo se necesitan para llenar un vacío que ha existido en sus vidas", dijo.

Kutcher comentó que se inspiró en las relaciones que tuvo con mujeres antes de conocer a Moore para interpretar el romance con Pfeiffer.

También existen otros aspectos de Walter que son similares a los de la vida de Kutcher. Walter es un hombre joven y cauteloso que luchó en un equipo de la Universidad de Iowa. Kutcher también practicó el mismo deporte en la escuela secundaria y fue alumno de la Universidad de Iowa en su estado natal.   Continuación...

 
<p>Foto de archivo de Demi Moore y Ashton Kutcher en el lanzamiento de "Flawless" en Londres, 26 nov 2008. A los 31 a&ntilde;os, el actor Ashton Kutcher ha aprendido c&oacute;mo no contar los a&ntilde;os y a no pensar en la diferencia de edad entre las personas. REUTERS/Stephen Hird</p>