Príncipe Guillermo Gran Bretaña dice que soñaba con ser policía

jueves 19 de marzo de 2009 13:40 GYT
 

LONDRES (Reuters) - El príncipe Guillermo de Gran Bretaña dijo que su sueño de infancia era ser policía y reveló que tiene una "cicatriz de Harry Potter" como resultado de un accidente mientras jugaba golf cuando era un niño.

El príncipe de 26 años, segundo en la línea de sucesión al trono británico, también señaló en una entrevista que fue transmitido el miércoles que superaría a su hermano menor, Enrique, en una lucha de pulso.

"Hace mucho tiempo quise ser un policía, cuando era más joven", dijo el príncipe en una entrevista con Alice, una niña de 10 años que sufre de cáncer y quien se atiende en el hospital londinense Royal Marsden, para el programa infantil del canal BBC, "Newsround".

"Luego aprendí que probablemente no sería una buena idea", agregó.

Guillermo actualmente entrena para convertirse en un piloto a tiempo completo para la Fuerza de Búsqueda y Rescate de la Real Fuerza Aérea Británica (SARF), luego de ser transferido del Ejército donde se desempeñaba como teniente.

"Avanza muy bien. Mis instructores probablemente dirían, 'No muy bien', pero creo que no va tan mal", dijo.

"No he causado abolladuras en alguna parte de la aeronave, no he chocado con árboles todavía", añadió.

El príncipe también habló sobre la "cicatriz de Harry Potter" que lleva en la frente.

"La llamo así porque a veces brilla y algunas personas se dan cuenta, otras veces no se dan cuenta en lo absoluto", dijo.

"Estábamos jugando golf y de pronto un palo me golpeó en la cabeza", agregó.

(Reporte de Michael Holden. Editado en español por Juana Casas)

 
<p>El pr&iacute;ncipe Guillermo revisa un desfile de graduados de la escuela de polic&iacute;as de Hendon en el noroeste de Londres, 6 mar 2009. El pr&iacute;ncipe Guillermo de Gran Breta&ntilde;a dijo que su sue&ntilde;o de infancia era ser polic&iacute;a y revel&oacute; que tiene una "cicatriz de Harry Potter" como resultado de un accidente mientras jugaba golf cuando era un ni&ntilde;o. REUTERS/Andrew Winning</p>