Muere en Cuba canadiense de 108 años que reclamaba fortuna EEUU

viernes 3 de abril de 2009 18:21 GYT
 

LA HABANA (Reuters) - Mary McCarthy, una canadiense de 108 años radicada en Cuba que reclamaba el descongelamiento de su fortuna en Estados Unidos, murió el viernes en La Habana dejando en el limbo el destino de su herencia atrapada por el embargo.

Un puñado de amigos acompañó su modesto ataúd forrado de tela gris oscura desde su deprimida mansión en los suburbios hasta una tumba del Cementerio de Colón donde yace su marido, un empresario al que conoció en 1924 en la Opera de Boston.

El caso de la anciana canadiense dio la vuelta al mundo en el 2007, cuando trascendió que vivía casi en la pobreza porque el Departamento del Tesoro de Estados Unidos tenía congelado el dinero que su marido le dejó en un banco de Boston.

"Llevaba 50 años sufriendo el bloqueo", dijo Elio García, su ahijado y heredero.

"La gente no tiene porqué pagar las circunstancias políticas. Eso es un problema de los gobiernos", añadió.

García dijo que McCarthy iba a ser hospitalizada a comienzos de abril por problemas respiratorios, pero la Oficina de Control de Activos del Departamento del Tesoro (OFAC, por sus siglas en inglés) que supervisa el embargo no autorizó la trasferencia de dinero a tiempo.

McCarthy había nacido en 1900 en St. John's, Terranova. Tras enamorarse de un rico empresario español radicado en Cuba se mudó a la isla, donde se transformó en una dama de la alta sociedad y fundó la Orquesta Filarmónica de La Habana.

Enviudó en 1951 y a diferencia de muchos de sus acaudalados vecinos se quedó en Cuba tras la revolución que llevó en 1959 al poder a Fidel Castro y confiscó las propiedades de su esposo.

Desde entonces tampoco pudo tocar la herencia que le dejó su marido y usaba joyas de plástico porque las otras, las de verdad, estaban lejos de su alcance en un cofre en Estados Unidos.   Continuación...

 
<p>Imagen de archivo de la canadiense Mary McCartney en una entrevista con Reuters en La Habana, 7 ago 2007. Mary McCarthy, una canadiense de 108 a&ntilde;os radicada en Cuba que reclamaba el descongelamiento de su fortuna en Estados Unidos, muri&oacute; el viernes en La Habana dejando en el limbo el destino de su herencia atrapada por el embargo. REUTERS/Claudia Daut</p>