Fiebre del reggaeton sacude a la cultura cubana

martes 30 de junio de 2009 10:58 GYT
 

Por Esteban Israel

LA HABANA (Reuters) - Para grabar su próximo éxito, El Micha, una estrella ascendente del reggaeton cubano, sólo tiene que golpear la puerta del vecino.

Un micrófono enchufado a una vieja computadora al final del pasillo insonorizado con cartones de huevos en un apartamento del Reparto Eléctrico, un suburbio obrero de La Habana, es el estudio donde el músico graba algunos de los reggaetones más populares de Cuba.

"El reggaeton es incontrolable porque se graba en las casas. Es totalmente independiente", dice Michael "El Micha" Sierra, un ex jugador de baloncesto de 27 años, con una enorme sonrisa de dientes de oro.

Sin mucho apoyo oficial ni espacio en las radios estatales, la música que los reggaetoneros cubanos graban en estudios improvisados como este se transmite luego como una epidemia mediante discos caseros y memorias flash.

Y así la fiebre tropical del reggaeton abrasa Cuba, haciendo delirar a los jóvenes y levantando ronchas a un "establishment" cultural alarmado por sus letras a menudo vulgares como "Coge mi tubo" o "Métela".

"El público cubano sabe de música y si eligió el reggaeton hay que respetarlo. El pueblo manda", opina El Micha.

El reggaeton suena por la mañana en los autobuses, retumba en los vidrios del barrio y llena las discotecas noche tras noche. Sus golpes de pelvis están estremeciendo la cultura cubana.

¿Porqué gusta tanto? Porque habla de la calle, porque es pegajoso y porque a los cubanos les encanta bailar, dicen en la isla.   Continuación...

 
<p>Imagen de archivo en que mujeres bailan en un concurso de raggaet&oacute;n durante un evento organizado por la Uni&oacute;n de J&oacute;venes Comunistas de Cuba y el Instituto Nacional de Deportes, en La Habana, 23 jul 2006. Sin mucho apoyo oficial ni espacio en las radios estatales, la m&uacute;sica que los reggaetoneros cubanos graban en estudios improvisados como este se transmite luego como una epidemia mediante discos caseros y memorias flash. Y as&iacute; la fiebre tropical del reggaeton abrasa Cuba, haciendo delirar a los j&oacute;venes y levantando ronchas a un "establishment" cultural alarmado por sus letras a menudo vulgares como "Coge mi tubo" o "M&eacute;tela". REUTERS/Claudia Daut/Archivo</p>