Restaurante El Bulli extiende sus ramas al mundo del arte

martes 30 de junio de 2009 15:28 GYT
 

Por Tim Castle

LONDRES (Reuters) - Las reservas son tan difíciles de conseguir en El Bulli, el mejor restaurante del mundo, que incluso su chef, Ferrán Adriá, no puede conseguir una para amigos en un plazo corto.

Abierto sólo seis meses al año, El Bulli, situado en la localidad gerundense de Rosas, en la costa de Barcelona, está reservado con meses, o años, de antelación, pese a que el menú de 30-40 platos cuesta unos 300 euros (415 dólares) por persona.

Adriá dice que incluso aunque un premio Nobel llamara para reservar una mesa, sólo podría hacerle un hueco en el establecimiento de 50 plazas si hubiera cancelaciones. Y éstas son pocas.

"Si tuvieras una reserva y no pudieras venir, ¿qué harías?", dijo Adriá, de 46 años, a Reuters en una entrevista.

"Llamarías a un amigo y le dirías 'tengo una reserva en El Bulli'. Así que si esto es lo que ocurre, no tenemos cancelaciones", añadió.

Votado el mejor restaurante del mundo en cuatro ocasiones, según encuestas de la publicación Restaurant Magazine, El Bulli sirve platos pequeños, cada uno de los cuales está presentado con exquisitez y es fruto de meses de experimentación culinaria. Algunos lo llaman gastronomía molecular.

Adriá y su equipo de 70 personas usan ingredientes como nitrógeno líquido, centrifugadoras y básculas de precisión para crear gelatinas calientes, fruta asada e innovaciones como el caviar de melón.

Los platos están diseñados para entretener tanto como para alimentar, y algunos son deliberadamente provocadores.   Continuación...