Putin inspecciona cristales en el lago más profundo del mundo

sábado 1 de agosto de 2009 12:59 GYT
 

Por Gleb Bryanski

LAGO BAIKAL, Rusia (Reuters) - El primer ministro ruso, Vladimir Putin, se sumergió el sábado en las profundidades del lago Baikal a bordo de un mini sumergible en una misión que suma una nueva dimensión a su imagen de hombre intrépido.

Putin, cinturón negro de judo, que ha volado en un avión de combate y disparado a un tigre siberiano en la selva, descendió 4.000 metros bajo la superficie del lago más profundo de la tierra para revisar cristales de gas potencialmente valiosos.

"No he visto nada parecido en toda mi vida. Es un sentimiento muy especial", dijo Putin a reporteros tras volver a la superficie, con un aspecto pálido y un poco mareado tras pasar más de cuatro horas y media bajo el agua.

Ante una pregunta sobre si planea viajar al espacio tras su vuelo supersónico y su inmersión profunda, Putin, que vestía un traje azul respondió que "no, hay suficiente trabajo aquí en la Tierra".

Escondidos en el mayormente inexplorado lecho del lago Baikal hay grandes depósitos de hidratos de clatrato, cristales envueltos en una de las exportaciones más lucrativas de Rusia: gas natural.

Científicos estiman que los hidratos del Baikal contienen cerca de 1 billón de metros cúbicos de gas natural, cantidad comparable con los mayores campos de gas descubiertos en el mundo. La extracción está prohibida en el lago Baikal, que es una reserva natural.

Antes de cerrar las escotillas del sumergible Mir-2, Putin pudo observar muestras de cristales burbujeando bajo el agua.

"Se puede tocar. Hay muy pocas personas que han sostenidos hidratos en sus manos, aún menos (que han sostenido) hidratos de Baikal", dijo al primer ministro Robert Nigmatullin, jefe del Instituto de Oceanología. "También se pueden ver prendidos, se queman", agregó.   Continuación...

 
<p>El primer ministro ruso, Vladimir Putin, saluda mientras sube a bordo de un mini sumergible para explorar las profundidades del lago Baikal, el 1 de agosto del 2009. REUTERS/RIA Novosti/Kremlin/Alexei Druzhinin</p>