Testosterona incide en carreras de mujeres de negocios

martes 25 de agosto de 2009 08:05 GYT
 

WASHINGTON (Reuters) - Niveles de testosterona más altos podrían explicar el porqué algunas mujeres buscan empleos en intermediación financiera, mientras otras tienen carreras de negocios más estables, dijeron el lunes investigadores estadounidenses.

Las estudiantes de maestrías en administración de empresas (MBA) que tienen más testosterona, la hormona masculina, eligen con mayor probabilidad carreras financieras como en banca de inversión -más lucrativas pero también más riesgosas- que las alumnas con un nivel más bajo de la hormona, según un estudio de un equipo de Northwestern University y la Universidad de Chicago.

"Este estudio tiene derivaciones significativas sobre cómo pueden impactar los efectos de la testosterona en la toma de riesgos en los mercados financieros, debido a que muchas de esas estudiantes apuntarán a transformarse en grandes jugadoras en el mundo financiero", dijo en un comunicado Luigi Zingales, de la Universidad de Chicago, quien trabajó en el estudio.

"Además, puede arrojar luz sobre las diferencias de género en la elección de las carreras. Estudios futuros deberían explorar más sobre los mecanismos a través de los cuales la testosterona afecta al cerebro", añadió.

Zingales y sus colegas estudiaron a 550 estudiantes del MBA de la Universidad de Chicago, a quienes se exigió como parte de sus estudios proporcionar saliva para los estudios de testosterona.

Los investigadores fueron capaces de descubrir las elecciones de carreras de 379 estudiantes, dos años después de la graduación.

"Los individuos con altos niveles de testosterona y baja aversión al riesgo tenían más probabilidades de elegir carreras riesgosas en finanzas", escribieron en minutas de la Academia Nacional de Ciencias.

Los hombres y las mujeres producen testosterona en sus cuerpos, pero los hombres generalmente tienen niveles mucho más altos.

El mayor nivel de testosterona está relacionado con rasgos distintivos como la agresión y el gusto por el riesgo.   Continuación...