¿Profesor? No papá, yo quiero ser una estrella

viernes 2 de octubre de 2009 13:19 GYT
 

LONDRES (Reuters) - Olvídese de persuadir a sus hijos para que sean médicos, veterinarios o profesores y comience a entrenarlos para los programas de talentos.

Una encuesta realizada entre 3.000 padres británicos reveló que las aspiraciones de sus hijos son radicalmente distintas de las que soñaron cuando consideraban qué profesión les gustaría que ejercieran cuando fueran mayores.

Aunque la de astronauta sigue estando bastante alto en la lista de profesiones con las que sueñan los niños de hoy en día, otras como médico y profesor han sido sustituidas por el deseo de conseguir fama y dinero como héroe deportivo, estrella del pop o actor.

Según los padres de niños de entre 5 y 11 años, la profesión que seguía casi constante era la de abogado, que cayó sólo un puesto de una lista de 10 hasta el sexto, mientras que la de profesor descendió hasta la novena posición desde la primera en los últimos 25 años.

La encuesta para el canal británico de televisión Watch encontró una profunda división entre géneros en los jóvenes actuales, al compararlos con los sueños de sus padres hace 25 años o más.

Futbolista profesional, astronauta o bombero son las opciones principales de los niños, mientras que es más frecuente que las niñas sueñen con subirse a los escenarios como cantantes, actrices o con dedicarse a la profesión médica.

Al ser consultados sobre qué les gustaría que ejercieran sus hijos, los padres de hoy en día todavía están a favor de las profesiones académicas, con el derecho y la medicina en los dos primeros puestos, mientras que trabajar por cuenta propia como empresario se colocaba en tercera posición.

Los padres también preferían la satisfacción laboral y la felicidad (un 53 por ciento) por encima de la riqueza (21 por ciento), cuando se refiere a las esperanzas para con sus hijos.

Casi el 70 por ciento de los padres encuestados admitieron que no habían conseguido cumplir sus sueños sobre su carrera, y el 37 por ciento lo atribuyó a la falta de ambición y a carecer de las calificaciones necesarias.   Continuación...