Tecnología gana carreras, pero le quita gracia al ciclismo

martes 20 de octubre de 2009 16:12 GYT
 

Por Chris Baldwin

LONDRES (Reuters) - En la carrera de Cinque Terre en Italia en mayo, el ciclista profesional David Millar giraba sin problemas y con enorme confianza en las curvas cerradas y sin ángulo, todo gracias a, como él mismo dijo, un dispositivo de navegación de alta tecnología en su manubrio.

"La carrera de ese día fue realmente técnica, más como una etapa de montaña de una carrera en ruta que como una contrarreloj, y nadie tenía idea de dónde estaban las curvas o de cómo transitar el curso", explicó Millar.

"Cuando uno está corriendo con una complicación así, necesita aprovechar cada ventaja técnica que encuentre", agregó.

Millar, cuyo equipo está patrocinado por la firma fabricante de dispositivos de navegación por satélite Garmin, acordó en abril con un representante de la compañía diseñar el complicado y sinuoso recorrido de 60 kilómetros de la etapa 12 del Giro de Italia, en la costa de Liguria.

"Podía superar rápido las curvas porque las conocía con solo mirar en mi Garmin lo ajustada que cada una era. Tener ese mapa GPS en la bicicleta definitivamente me ayudó a ir más rápido", admitió el británico.

El ciclismo actualmente usa una selección de elementos de tecnología inalámbrica para proveer la información del tiempo real.

Los pedalistas pueden controlar su ritmo cardíaco en un reloj de muñeca, su velocidad, cadencia de pedaleo y su rendimiento energético con pequeños computadores en su manubrio, y ahora también su ubicación con dispositivos GPS.

En los vehículos de los equipos que siguen al pelotón, los directores usan radios para comunicarse con los ciclistas, siguen la carrera con televisores a bordo y atienden llamadas telefónicas de otros directivos para acordar alianzas temporales mientras se desarrollan los eventos del día.   Continuación...

 
<p>Foto de archivo del ciclista profesional David Millar durante la competencia Dauphine Libere en Valence, Francia, jun 10 2009. En la carrera de Cinque Terre en Italia en mayo, el ciclista profesional David Millar giraba sin problemas y con enorme confianza en las curvas cerradas y sin &aacute;ngulo, todo gracias a, como &eacute;l mismo dijo, un dispositivo de navegaci&oacute;n de alta tecnolog&iacute;a en su manubrio. REUTERS/Robert Pratta</p>