Rostros de madres e hijas envejecen de manera similar: estudio

martes 27 de octubre de 2009 07:37 GYT
 

SIDNEY (Reuters) - Podría existir un poco de verdad en el dicho de que todas las mujeres terminan convirtiéndose en sus madres, debido a que un estudio estadounidense descubrió que las hijas envejecen y desarrollan arrugas de manera similar a sus progenitoras.

Los cirujanos plásticos usaron imágenes faciales y computadoras 3D para estudiar el proceso de envejecimiento y descubrieron que los rostros de las hijas tienden a parecerse a los de sus madres en términos de flacidez y pérdida de volumen, especialmente alrededor de los ojos y los párpados inferiores.

"Los estudios de envejecimiento facial hasta el momento habían sido en gran parte observacionales y subjetivos", dijo el equipo del Loma Linda University Medical Center en California, en un reporte publicado por la American Society of Plastic Surgeons (ASPS).

"Este estudio aplica métodos de vanguardia para obtención de imágenes faciales y modelos computacionales tridimiensionales para medir los cambios en el envejecimiento del rostro femenino", agregó el reporte.

El estudio, presentado el fin de semana en una conferencia de la ASPS en Seattle, se basó en el examen de 10 series de parejas de madres parecidas a sus hijas de entre 15 y 90 años para medir los cambios durante el envejecimiento del rostro femenino.

Las madres e hijas tienen la misma configuración celular y de esqueleto.

Los investigadores Matthew Camp, Zachary Filip, Wendy Wong y Subhas Gupta, todos cirujanos plásticos en California, descubrieron que la pérdida de volumen en el párpado inferior comenzó cuando las mujeres tenían cerca de 35 años y continuó progresando de manera estable a lo largo de su vida.

Los expertos dijeron que sus descubrimientos podrían proveer nuevos lineamientos para el rejuvenecimiento cosmético de la región de los ojos.

La cirugía en los párpados es uno de los procedimientos ésteticos más comunes, usado para librarse de las "patas de gallo" alrededor de los ojos y las bolsas, para hacer que el rostro se vea más joven.

Cifras de la ASPA muestran que éste fue el cuarto procedimiento estético más popular en Estados Unidos durante el 2008.

(Escrito por Belinda Goldsmith; editado en español por Hernán García)