Bolivia libera animales de circos gracias a ley pionera

viernes 30 de octubre de 2009 14:55 GYT
 

Por Diego Oré

COCHABAMBA, Bolivia (Reuters) - Simba, un león de tres años y 200 kilos que creció entre latigazos y payasos, confinado a una pequeña jaula en un circo de Bolivia, ahora se apresta a disfrutar de una nueva vida en uno de los más grandes refugios para animales salvajes del mundo.

Su futuro viaje a un santuario en Estados Unidos será posible gracias a la aprobación en el parlamento boliviano de la primera ley en el mundo que prohíbe el uso de animales en los circos.

El joven felino dejará la privación y violencia ocultas tras la música y la ilusión circenses junto a su mamá Maiza y sus hermanos Gordo, Daktar y Camba.

Ellos, acompañados de Tilín, un mono papión, son los primeros beneficiados con la ley 4040 que califica el uso de animales en espectáculos circenses como "un acto de crueldad".

"La ley 4040 es única en el mundo porque no sólo prohíbe el uso de animales salvajes, sino también de perros, gatos, palomas y todo tipo de animales domésticos", explicó a Reuters la diputada Ximena Flores, impulsora de la norma sancionada en julio de este año.

"Sea cual sea el animal, el cirquero siempre utilizará la violencia para amaestrarlo", agregó.

Para julio del 2010, los circos bolivianos no podrán exhibir animales y cualquier espectáculo que entre a Bolivia deberá hacerlo sin ese tradicional atractivo. Caso contrario, sufrirán el decomiso de sus animales y otras sanciones.

La campaña para promulgar la ley comenzó en el 2005 cuando la institución Animals Defenders International (ADI), con sede en Londres, se infiltró en circos de Bolivia, Colombia, Perú y Ecuador con el fin de obtener imágenes del maltrato al que son sometidos los animales al ser amaestrados.   Continuación...

 
<p>Simba, uno de los cinco leones que vivir&aacute; en un nuevo refugio, en Cochabamba, Bolivia, 18 oct 2009. Simba, un le&oacute;n de tres a&ntilde;os y 200 kilos que creci&oacute; entre latigazos y payasos, confinado a una peque&ntilde;a jaula en un circo de Bolivia, ahora se apresta a disfrutar de una nueva vida en uno de los m&aacute;s grandes refugios para animales salvajes del mundo. Su futuro viaje a un santuario en Estados Unidos ser&aacute; posible gracias a la aprobaci&oacute;n en el parlamento boliviano de la primera ley en el mundo que proh&iacute;be el uso de animales en los circos. El joven felino dejar&aacute; la privaci&oacute;n y violencia ocultas tras la m&uacute;sica y la ilusi&oacute;n circenses junto a su mam&aacute; Maiza y sus hermanos Gordo, Daktar y Camba. REUTERS/David Mercado</p>