Uno de los dos temidos leones de Kenia era "comehombres":estudio

martes 3 de noviembre de 2009 16:02 GYT
 

Por Andrew Stern

CHICAGO, EEUU (Reuters) - Dos leones "comehombres" aterrorizaron Kenia durante la construcción de un puente ferroviario sobre el río Tsavo a finales del siglo XIX, pero sólo uno de ellos estaba alimentándose de manera habitual de seres humanos, según un estudio.

Los leones atacaron y devoraron a los trabajadores de la línea Ferroviaria de Uganda en una zona a través de Kenia durante varios meses en 1898, paralizando su construcción y creando una leyenda que se convirtió en la base de la película de 1996 "The Ghost and the Darkness".

Los dos felinos, cuyas pieles disecadas se pueden contemplar en el Museo Field de Chicago, fueron finalmente abatidos en diciembre de ese año por el coronel británico John Henry Patterson, con pocas semanas de diferencia.

Patterson solía afirmar que los animales mataron a 135 personas, pero esa cifra ha sido siempre polémica. Otros investigadores en el Museo Field analizaron el diario de Patterson y otros relatos, llegando a un número mucho menor.

En el último estudio, publicado en el Proceedings of the National Academy of Sciences, un investigador de la Universidad de California, en Santa Cruz, y uno en el Field analizaron el pelo y la dentadura de los leones para determinar qué comieron.

Su investigación arrojó que consumieron hasta 72 víctimas, aunque podría haber muchas menos.

"No queremos quitar importancia a la historia, en absoluto. Si acaso, estamos añadiendo otra capa", dijo el ecologista de la Universidad de California Justin Yeakel, uno de los investigadores que trabajó en el estudio.

"Los leones tenían dietas diferentes", agregó.   Continuación...

 
<p>Foto de archivo de un grupo de leonas en la reserva Masai Mara, Kenia, nov 14 2008. Dos leones "comehombres" aterrorizaron Kenia durante la construcci&oacute;n de un puente ferroviario sobre el r&iacute;o Tsavo a finales del siglo XIX, pero s&oacute;lo uno de ellos estaba aliment&aacute;ndose de manera habitual de seres humanos, seg&uacute;n un estudio. REUTERS/Laszlo Balogh</p>