Monje italiano cantante de heavy metal deja los escenarios

viernes 13 de noviembre de 2009 08:52 GYT
 

MILAN (Reuters) - El "hermano metalero" de Italia, un monje de 63 años que se hizo famoso por cantar en una banda de "heavy metal", con hábito incluido, dejará el micrófono porque dice que el diablo lo transformó en una celebridad demasiado grande.

Cesare Bonizzi, un monje capuchino de barba blanca que grabó CDs para un sello punk y era el cantante principal de la banda Fratello Metallo (Hermano Metal), dijo que, como siempre, el diablo estaba atento para hacer daño.

"El diablo me ha separado de mis mánagers, ha puesto en riesgo que me separe de mis colegas de banda y también ha arriesgado que me separe de mis compañeros monjes. Me elevó al punto en donde me convertí en una celebridad y ahora quiero matarlo", aseguró en un video de despedida.

El video muestra a uno de los miembros de la banda afeitando la larga melena de pelo blanco de Bonizzi en un signo de su cambio de vida.

Durante años Bonizzi realizó conciertos vistiendo su hábito marrón tradicional de franciscano, sandalias y una cuerda blanca alrededor de la cintura.

Su segundo CD de heavy metal "Mysteries" ("Misterios"), estuvo inspirado en un grupo de mujeres del sur de Italia que cantaban sobre la virgen María.

Bonizzi, quien se enamoró del heavy metal cuando asistió a un concierto de Metallica hace unos 15 años, dijo que la fama lo puso en el camino incorrecto. Sin embargo, aún piensa que el heavy metal puede ser una forma de llevar el mensaje del evangelio de paz y amor.

"Creo que el metal es la fuerza de la música en sí misma. El metal es un hermano", agregó en el video.

(Reporte de Antonio Denti; Escrito por Philip Pullella; Editado en español por Lucila Sigal)

 
<p>Imagen de archivo del monje Cesare Bonizzi, conocido como "fraile metalero", en que canta con su banda en el centro de Mil&aacute;n, 10 jul 2008. El "hermano metalero" de Italia, un monje de 63 a&ntilde;os que se hizo famoso por cantar en una banda de "heavy metal", con h&aacute;bito incluido, dejar&aacute; el micr&oacute;fono porque dice que el diablo lo transform&oacute; en una celebridad demasiado grande. REUTERS/Alessandro Garofalo/archivo</p>