Documental filmado en teléfono móvil ofrece mirada de Teherán

miércoles 16 de diciembre de 2009 10:55 GYT
 

Por Andrew Hammond

DUBAI (Reuters) - Cuando Sepideh Farsi se encontró con restricciones del Gobierno para hacer una película en Teherán durante el período electoral este año, decidió recurrir a su teléfono móvil.

Usando nada más que un teléfono Nokia N95 con cámara, recorrió las calles de la ciudad grabando conversaciones con taxistas, mujeres en salones de belleza, actores, magos e inquietos jóvenes en cafés.

El resultado es "Tehran Bedoune Mojavez" (Teherán sin permiso), un apasionante documental sobre la vida en la multitudinaria y contaminada capital de Irán, un país sometido a sanciones internacionales por sus ambiciones nucleares que está experimentando el peor malestar social desde la Revolución Islámica de 1979.

El fácil uso y la discreción ofrecida por el teléfono móvil permitieron que las personas se sintieran más cómodas para hablar, dijo Farsi en el Festival Internacional de Cine de Dubai esta semana, donde se estrenó el documental.

"El teléfono es tan banal que la gente habla más y siente una mayor intimidad", dijo.

"Una cámara es siempre intimidante. Te ponen un micrófono y una luz, siempre hay una distancia entre el que filma y el que es filmado. Pero aquí está reducida al mínimo", agregó.

Después de todo, el teléfono móvil es la tecnología de la época.

Debido al control que ejerce el Gobierno sobre los medios, cuando los seguidores de los candidatos opositores salieron a las calles a protestar por la reelección de Mahmoud Ahmadinejad, los iraníes sacaron fotos con sus teléfonos para subir las imágenes a sitios como Twitter y YouTube.   Continuación...

 
<p>Imagen de archivo de j&oacute;venes iran&iacute;es reunidos en un parque en Teher&aacute;n, 24 abr 2009. Cuando Sepideh Farsi se encontr&oacute; con restricciones del Gobierno para hacer una pel&iacute;cula en Teher&aacute;n durante el per&iacute;odo electoral este a&ntilde;o, decidi&oacute; recurrir a su tel&eacute;fono m&oacute;vil. Usando nada m&aacute;s que un tel&eacute;fono Nokia N95 con c&aacute;mara, recorri&oacute; las calles de la ciudad grabando conversaciones con taxistas, mujeres en salones de belleza, actores, magos e inquietos j&oacute;venes en caf&eacute;s. REUTERS/Morteza Nikoubazl/Archivo</p>