Científicos ciudadanos acuden a registro anual de aves en EEUU

martes 29 de diciembre de 2009 15:45 GYT
 

Por Ed Stoddard

MCKINNEY, Texas (Reuters) - Caminando por un sendero arbolado cerca de un estanque en el norte de Texas, Craig Miller divisa un ave grande y blanco que echa a volar desde la orilla del agua.

"Bien, conseguimos una garceta grande", dijo Miller, agregándola a una lista de cerca de 60 especies halladas hasta la tarde del día después de la Navidad en el santuario de vida salvaje Heard en McKinney, una creciente ciudad justamente al norte de Dallas.

Miller y su grupo de otros tres voluntarios forman parte de un ejército de decenas de miles científicos ciudadanos que participan en el conteo anual de aves de Audubon en Estados Unidos, que comenzó el 14 de diciembre y finalizará el 5 de enero.

La actual temporada marca la edición número 110 del evento nacional, convirtiéndolo en el más antiguo censo de vida salvaje conocido, que ha aportado importantes datos acerca del cambiante alcance de aves relacionado con el calentamiento global y el cambio de hábitat.

"Existen cientos y cientos de publicaciones científicas basadas en la información obtenida durante el registro de aves de Navidad", dijo Greg Butcher, director de conservación de aves para la Sociedad Nacional Audubon.

Entre ellas se encuentra un estudio de Audubon divulgado a principios de este año que observó a 305 especies que comúnmente son vistas durante el recuento de aves.

La investigación descubrió que 177 de los pájaros, o un 58 por ciento, incrementó su alcance de manera significativa hacia el norte durante un período de 40 años desde 1966.

"Esto claramente está relacionado con el cambio climático", dijo Butcher en una entrevista, en referencia al aumento de temperatura que científicos atribuyen a la quema de combustibles fósiles como el carbón.   Continuación...

 
<p>Voluntarios durante la &eacute;poca de observaci&oacute;n del conteo navide&ntilde;o de aves en McKinney, EEUU, dic 26 2009. Caminando por un sendero arbolado cerca de un estanque en el norte de Texas, Craig Miller divisa un ave grande y blanco que echa a volar desde la orilla del agua. REUTERS/Christa Cameron</p>