Mel Gibson se sacude el aburrimiento y regresa a la actuación

miércoles 27 de enero de 2010 16:52 GYT
 

Por Iain Blair

LOS ANGELES (Reuters) - Ocho años han pasado desde que Mel Gibson protagonizó su última gran película de Hollywood, abandono que no se debe a sus publicitados problemas personales.

Según el actor, la razón fue que se aburrió de la carrera que lo convirtió en una estrella.

Gibson regresa a los cines el viernes en la película "Edge of Darkness", después de recuperar la energía, dijo, y sintiendo que nuevamente tenía algo que ofrecer al público.

"Estaba un poco estancado. Sólo estaba cansado y aburrido de ello", dijo Gibson a la prensa recientemente, refiriéndose al período que siguió inmediatamente a la película "Signs" del 2002, sobre alienígenas invadiendo la Tierra.

Durante ese tiempo, el director de "Braveheart" y ganador del Oscar, se puso al frente de la taquillera "The Passion of the Christ" y "Apocalypto". También produjo y dirigió capítulos de la serie de televisión "Complete Savages".

Pero al parecer sus problemas personales le atrajeron más atención que su trabajo. Una acusación por manejar ebrio y comentarios antisemitas al oficial que lo arrestó en el 2006 causaron titulares mundiales. Tras el incidente, Gibson se disculpó públicamente y buscó ayuda.

Más recientemente, la separación de su esposa, una nueva novia y un nuevo hijo lo pusieron en las portadas de las revistas de farándula.

Sin embargo, la gran estrella de la taquilla en las décadas de 1980 y 1990 sigue siendo popular entre los espectadores, y en "Edge of Darkness" regresa a las películas de acción, género que perfeccionó en éxitos como "Mad Max", "Ransom", "Payback" y "Lethal Weapon".   Continuación...

 
<p>Foto de archivo del actor y director Mel Gibson a su llegada al estreno del filme "American Gangster" en Hollywood, EEUU, oct 29 2007. Ocho a&ntilde;os han pasado desde que Mel Gibson protagoniz&oacute; su &uacute;ltima gran pel&iacute;cula de Hollywood, abandono que no se debe a sus publicitados problemas personales. REUTERS/Fred Prouser</p>