Musas de Chanel escenifican enfriamiento global con iceberg

martes 9 de marzo de 2010 14:57 GYT
 

Por Sophie Hardach y Mathilde Gardin

PARIS (Reuters) - Un evento basado en unos cientos de diseñadores volando desde todo el mundo nunca será una plataforma convincente para el activismo medioambiental, pero los diseñadores de París no dejarán que eso los detenga.

Mientras la diseñadora británica Vivienne Westwood reclama regularmente contra el calentamiento global, el rey de la moda Karl Lagerfeld le respondió con una teoría rival en la exposición de Chanel el lunes: el mundo de hecho se está enfriando, y Lagerfeld tenía un iceberg para probarlo.

"¿Han sentido algún calentamiento este invierno?", dijo Lagerfeld a la prensa, con lentes de sol negros de marca y una coleta blanca, refiriéndose al gélido clima del exterior. "Quizás son todas tonterías, quién sabe", señaló.

Lagerfeld erigió un enorme iceberg en el medio del Grand Palais con su cúpula de cristal para representar su frío tema, y vistió a sus modelos en pantalones de piel falsa y botas yeti para prepararlas para la era glacial venidera.

"En todos los casos, la naturaleza tiene sus sorpresas", agregó con aires de sabiduría.

El traje tweed clásico de Chanel fue reforzado con mangas y dobladillos adornados con piel. El tweed en sí mismo fue iluminado por Lagerfeld con el uso de organza bordada con lana en vez del pesado tweed clásico.

La piel animal ha vuelto a las pasarelas en los últimos años, pese a las fieras protestas de los activistas de derechos animales, pero Lagerfeld dijo que optó por un compromiso.

"No hubo ninguna piel real, toda es falsa. La palabra 'sintética' es horrible, la piel falsa solía ser horrorosa pero ha habido un enorme progreso", señaló.   Continuación...

 
<p>Una modelo presenta un dise&ntilde;o de Karl Lagerfeld como parte de la colecci&oacute;n oto&ntilde;o/invierno Pr&ecirc;t-&agrave;-porter 2010/11 en Par&iacute;s, mar 9 2010. Un evento basado en unos cientos de dise&ntilde;adores volando desde todo el mundo nunca ser&aacute; una plataforma convincente para el activismo medioambiental, pero los dise&ntilde;adores de Par&iacute;s no dejar&aacute;n que eso los detenga. REUTERS/Benoit Tessier</p>