Réplica EEUU de barco negrero Amistad atraca en La Habana

jueves 25 de marzo de 2010 15:09 GYT
 

Por Esteban Israel

LA HABANA (Reuters) - Una réplica del barco negrero Amistad atracó el jueves en La Habana en la última iniciativa de diplomacia alternativa entre Cuba y Estados Unidos, evocando esta vez el pasado esclavista de ambas naciones enemigas.

Pero la majestuosa goleta negra de 40 metros de eslora con una bandera de Estados Unidos ondeando en la popa llega en medio de una tormenta política sobre los derechos humanos en la isla de Gobierno comunista.

"Esto es lo que nosotros llamamos diplomacia pública, donde no tenemos una meta rígida sino que el objetivo es que la gente se siente a hablar", dijo Wojtek Wacowski, portavoz del proyecto, mientras esperaba el barco en el muelle.

El barco fue recibido con aplausos por medio centenar de personas que lo esperaban en un muelle del puerto de La Habana, en el siglo XIX centro del tráfico ilegal de esclavos al Caribe y Estados Unidos.

El Amistad avanzó lentamente hacia un muelle con sus velas recogidas en el Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud de Naciones Unidas.

El viaje de la réplica del barco español que traficó esclavos de Sierra Leona y otras partes de Africa, busca encontrar terreno común entre Cuba y Estados Unidos, amargamente enemistados desde la Guerra Fría.

"Nuestra meta no es impulsar las relaciones de Cuba y Estados Unidos, sino recordarles que el legado de la esclavitud es un problema común", agregó Wacowski.

Un motín de esclavos a bordo del Amistad tras zarpar de La Habana en 1839 es símbolo del movimiento abolicionista del que Washington y La Habana hoy se enorgullecen.   Continuación...

 
<p>Foto de archivo del barco'The Pride of Baltimore II', utilizado por el director Steven Spielberg en su pel&iacute;cula "Amistad", en aguas de Hong Kong, abr 24 1998. Una r&eacute;plica del barco negrero Amistad atrac&oacute; el jueves en La Habana en la &uacute;ltima iniciativa de diplomacia alternativa entre Cuba y Estados Unidos, evocando esta vez el pasado esclavista de ambas naciones enemigas. REUTERS/Larry Chan</p>