Estrella del pop Justin Bieber pide calma a sus fanáticas

miércoles 28 de abril de 2010 03:11 GYT
 

SIDNEY (Reuters) - El ídolo de la música pop preadolescente Justin Bieber instó el miércoles a sus seguidoras a calmarse, luego de que le robaron su sombrero y su madre fue derribada cuando 500 personas lo recibieron a su llegada a Nueva Zelanda.

El frenesí se produjo luego de que la policía australiana canceló el lunes una presentación en vivo en Sidney del cantante canadiense de 16 años, luego de que una multitud de unas 5.000 chicas adolescentes se descontroló y ocho jóvenes terminaron heridas y se produjeron varios desmayos.

La histeria que rodea a Bieber, quién viaja para promocionar su disco "My World 2.0", ha generado comparaciones con la reacción de los fanáticos de The Beatles cuando la banda británica salía de gira en la década de 1960.

"Finalmente llegamos a Nueva Zelanda anoche", escribió el artista a los más de 2 millones de personas que lo siguen a través del sitio Twitter.

"El aeropuerto fue una locura. No estoy muy feliz por el hecho de que alguien me robó mi sombrero y derribaron a mi mamá. Vamos gente... Quiero poder firmar autógrafos, sacar fotografías y conocer a mis fanáticas, pero si todos están empujando la seguridad no me va a dejar hacerlo", agregó.

Bieber saltó a la fama luego de ser descubierto en YouTube, donde su madre publicó videos en los que él aparecía cantando en programas de talento. Después, el jovencito firmó un contrato con el sello del rapero Usher Island Def Jams Music Group a la edad de 14 años.

Su álbum "My World 2.0" llegó al número uno de los rankings de la revista Billboard en Estados Unidos a menos de una semana de su salida a la venta en marzo.

(Escrito por Belinda Goldsmith; editado en español por Hernán García)

 
<p>Imagen de archivo del cantante juvenil pop Justin Bieber, en la entrega de los Premios Grammy en Los Angeles. Ene 31 2010. El &iacute;dolo de la m&uacute;sica pop preadolescente Justin Bieber inst&oacute; el mi&eacute;rcoles a sus seguidoras a calmarse, luego de que le robaron su sombrero y su madre fue derribada cuando 500 personas lo recibieron a su llegada a Nueva Zelanda. REUTERS/Mario Anzuoni/ARCHIVO</p>