Deporte, sexo podrían impulsar naciente televisión 3D en Francia

martes 1 de junio de 2010 11:33 GYT
 

PARIS (Reuters) - Las empresas francesas confían en el deporte y la pornografía para animar a los espectadores a comprar pantallas de televisión en 3D, pero la adopción masiva de esta nueva tecnología vendrá sólo cuando se mejore la comodidad de la visión y bajen los precios, dijeron expertos.

Las pantallas de televisión tridimensionales de Panasonic, Sony y Samsung llegarán al mercado francés en mayo, y aunque los volúmenes de ventas sigan siendo pequeños, los fabricantes están apostando por un rápido despegue.

"Los espectadores llegan con los brazos a los caramelos de los anuncios de Haribo en los cines. Con las tetas en pantalla pasa lo mismo, la gente llegará a tocarlas", dijo Philippe Gerard, co-fundador de 3Dlized, que trabaja con contenido para adultos en una nueva oferta en 3D.

Desde que la muy rentable película Avatar, de James Cameron, abrió la puerta para la tecnología 3D en los cines, los productores y exhibidores de radiodifusión se han estado frotando las manos de alegría, con la esperanza de llevar el 3D a nuevas sensaciones y efectos.

Expertos ven el fútbol, rugby y boxeo, así como otras formas de entretenimiento como ópera, ballet y espectáculos eróticos liderando la campaña de seducción.

Otros tipos de imágenes como las que aparecen en los telediarios se piensa que son inapropiadas para el nuevo medio.

"A diferencia de la televisión de alta definición, el 3D no significa una transformación de la televisión a corto plazo. No vamos a decirle a los franceses 'Mañana tiene que conseguir un 3D o no tendrá tele'", dijo Giles Maugars, vicedirector de tecnologías para TF1, a Reuters.

La firma de investigación de mercado Gfk estima que las ventas en Francia alcanzarán las 200.000 unidades para final de año, y calcula que sólo en mayo se venderán 1.000 aparatos. Los fabricantes son más optimistas y apuntan a medio millón de unidades vendidas este año.

Los precios para las televisiones en 3D empiezan en los 1.300 euros (1600 dólares) aproximadamente, además de unos 100 euros adicionales para un par de gafas, que debe tener cada espectador.

(Por Marie Mawad y Cyril Altmeyer; Traducido por Redacción de Madrid; Editado por Juana Casas)