Ultimo encierro de San Fermín termina con cinco corneados

miércoles 14 de julio de 2010 08:39 GYT
 

MADRID (Reuters) - Cinco hombres resultaron heridos por asta de toro y otros dos por traumatismos en el encierro que cerró el miércoles la fiesta española de San Fermín de este año, en el que los toros de la ganadería de Jandilla volvieron a hacer gala de su fama de peligrosos.

En una rápida carrera, la mayor parte de los astados entraron en la plaza sin problemas, pero uno de ellos se quedó rezagado en el tramo final y resultó muy trabajoso conseguir que terminara el recorrido, puesto que se volvió hacia atrás en tres ocasiones, en las que embistió a varios mozos contra el vallado.

Finalmente la duración del encierro fue de cuatro minutos y 23 segundos.

De los cinco corneados, uno resultó herido en el abdomen y otro en la axila. Además, uno recibió un baretazo -una erosión producida por cuerno- en el brazo en el tramo de Mercaderes.

Cruz Roja realizó un total de 59 atenciones.

La manada salió rápida y galopó compacta hasta poco antes de la curva Mercaderes-Estafeta, en la que uno de los toros negros se adelantó y embistió con fuerza a un mozo.

Por la calle Estafeta se produjeron algunas caídas sin importancia y la mayor parte de los astados consiguió entrar en la plaza, pero uno tropezó cerca del lado derecho y muchos mozos cayeron sobre él.

Al levantarse, el morlaco corneó a un joven y se resistió a dirigirse hacia la plaza, yendo de un lado a otro del vallado y volviendo atrás en tres ocasiones, a pesar de los esfuerzos de los pastores y los corredores más veteranos.

Incluso ya en la plaza protagonizó alguna situación de peligro, volteando espectacularmente a otro mozo.   Continuación...

 
<p>Espa&ntilde;oles corren de los toros durante el &uacute;ltimo d&iacute;a del Festival San Ferm&iacute;n, en Pamplona. Jul 14 2010. Cinco hombres resultaron heridos por asta de toro y otros dos por traumatismos en el encierro que cerr&oacute; el mi&eacute;rcoles la fiesta espa&ntilde;ola de San Ferm&iacute;n de este a&ntilde;o, en el que los toros de la ganader&iacute;a de Jandilla volvieron a hacer gala de su fama de peligrosos. REUTERS/Joseba Etxaburu</p>