Singular flor atrae multitudes en museo de EEUU por su mal olor

viernes 16 de julio de 2010 15:34 GYT
 

Por Alyson Zepeda

HOUSTON (Reuters) - Miles de personas esperan con ansias que una de las flores más grandes y extrañas del mundo florezca. Pero cuando la flor "Lois the Corpse" finalmente brote, es posible que todos quieran contener la respiración.

Esta será la primera vez que la planta de siete años produzca la maloliente flor por la cual lleva su nombre, y se espera que el florecimiento dure tres días.

Después de eso puede que Lois nunca más florezca, dijo Zac Stayton, un horticultor de un Museo de Ciencias Naturales de Houston, donde la planta de 167 centímetros es el centro de atracción.

"Esta es una de las atracciones más grandes que hemos tenido", dijo Stayton.

La flor tiene su propia cámara web y actualizaciones de Twitter, y el museo se ha mantenido abierto por 24 horas cada día para hospedar a los visitantes.

Lois, que será el ejemplar número 29 de su tipo en florecer en Estados Unidos, huele como una calabaza antes de brotar, explicó Stayton. Pero pronto emitirá un poderoso olor como carne podrida especial para atraer moscas para polinización.

Los 4.000 a 5.000 visitantes diarios están desilusionados de que la flor aún no apesta, dijo Latha Thomas, vicepresidenta de comunicaciones y mercadeo del museo.

"Ellos quieren oler la flor. Creo que es por eso que vienen una y otra vez, están muy entusiasmados en olerla", dijo Thomas.

El museo espera a más de 10.000 visitantes para el sábado y domingo mientras el entusiasmo aumenta, comparados a las 500 a 600 personas que pasaban por el lugar a diario antes de que Lois comenzara su proceso de florecimiento.

(Editado en español por Javier Leira)

 
<p>Unos visitantes al interior del museo de Ciencias Naturales de Houston observan la flor "Lois the Corpse", jul 15 2010. Miles de personas esperan con ansias que una de las flores m&aacute;s grandes y extra&ntilde;as del mundo florezca. Pero cuando la flor "Lois the Corpse" finalmente brote, es posible que todos quieran contener la respiraci&oacute;n. REUTERS/Alyson Zepeda</p>