Banda húngara de rock dice adiós a era post comunista

miércoles 11 de agosto de 2010 17:09 GYT
 

Por Marton Dunai

BUDAPEST (Reuters) - Cuando acabó el comunismo en Hungría, un pequeño partido político llamado Alianza de Jóvenes Demócratas (Fidesz) celebró con dos conciertos: uno para despedir la era vieja y otro para dar la bienvenida a la nueva.

Encabezando los dos eventos estuvo un trío de rock alternativo poco conocido llamado "Kispal and the Badger". Su extravagante música de frescas e imaginativas letras pronto impulsaría a la banda a un inmenso éxito.

Dos décadas después, Hungría se ha vuelto casi irreconocible. Los comunistas se han ido y los considerablemente mayores Jóvenes Demócratas se encuentran en el Gobierno. El cambio cultural desde 1990 ha sido nada menos que sísmico.

A principios de año, "Kispal and the Badger" hizo un balance de las últimas dos décadas y decidió dejar la música. Para miles de sus seguidores eso era el fin de la era post comunista.

"Ellos eran la banda húngara más importante de los últimos 25 años", dijo Karoly Gerendai, encargado del Festival Sziget de Budapest, que el lunes dedicó por completo su primer día a un concierto de despedida de Kispal.

Desde principios de la década de 1990, Sziget se ha expandido de sus inicios como una simple reunión estudiantil hasta convertirse en un masivo evento semanal que recibió cerca de 400.000 asistentes en cada una de sus dos últimas versiones.

"(Kispal) son el acto de definición para una generación", dijo Gerendai.

"Unicos entre todas las bandas, han sido la presentación principal en cada año de Sziget desde 1994", agregó.   Continuación...

 
<p>Andras Kispal (izquierda en la imagen) y Adras Lovasi del tr&iacute;o "Kispal and the Badger" durante el Festival Sziget en Budapest, ago 9 2010. Cuando acab&oacute; el comunismo en Hungr&iacute;a, un peque&ntilde;o partido pol&iacute;tico llamado Alianza de J&oacute;venes Dem&oacute;cratas (Fidesz) celebr&oacute; con dos conciertos: uno para despedir la era vieja y otro para dar la bienvenida a la nueva. REUTERS/Bernadett Szabo</p>