Coppola retrata la soledad del actor de Hollywood en "Somewhere"

viernes 3 de septiembre de 2010 12:10 GYT
 

Por Mike Collett-White

VENECIA (Reuters) - La última película de Sofia Coppola es una visión desde dentro de la vida de un actor de Hollywood de primera línea -hoteles de cinco estrellas y Ferraris, adoración y propuestas sexuales- pero también de soledad, hartazgo de la atención mediática y aburrimiento.

"Somewhere" es en parte una comedia y en parte un examen de la crisis personal de un hombre como Johnny Marco, interpretado por Stephen Dorff, que se ve frente a la cuestión de hacia dónde va una vida tan envidiable en la superficie.

La hija del director Francis Ford Coppola y ganadora de un Oscar por el guión de "Lost in Translation" acudió el viernes a una Venecia pasada por agua para el estreno mundial de su nueva película.

Al igual que en "Lost in Translation", buena parte de la acción se sitúa en un hotel -en esta ocasión el Chateau Marmont de Los Angeles-, un lugar bien conocido por los famosos de Hollywood, donde Marco fija su residencia tras el fracaso de su matrimonio.

"Pasamos mucho tiempo fuera, viviendo en hoteles, cuando buscábamos locaciones con mi padre, así que siempre he encontrado que es todo un mundo vivir en un hotel", dijo la directora de 39 años después de que la película fuera aplaudida en la exhibición para la prensa.

"Me gustan los hoteles para decorados, son lugares transitorios. Muchos de los personajes en los que estoy interesada están en un momento de transición y encaja que estén en un lugar no permanente", relató.

Coppola añadió que quería "contar la historia desde un punto de vista de un chico, algo sobre la vida emocional de los hombres, algo que fuera diferente de mí".

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<p>Sof&iacute;a Coppola en una sesi&oacute;n de fotos del Festival de Cine de Venecia. Sep 3 2010 La &uacute;ltima pel&iacute;cula de Sofia Coppola es una visi&oacute;n desde dentro de la vida de un actor de Hollywood de primera l&iacute;nea -hoteles de cinco estrellas y Ferraris, adoraci&oacute;n y propuestas sexuales- pero tambi&eacute;n de soledad, hartazgo de la atenci&oacute;n medi&aacute;tica y aburrimiento. REUTERS/Alessandro Bianchi</p>