Meow Meow, Roadkill se llevan premios de Festival Edimburgo

viernes 3 de septiembre de 2010 20:57 GYT
 

Por Ian MacKenzie

EDIMBURGO (Reuters) - El Festival Internacional de Edimburgo anunció el viernes que otorgó sus premios Fringe 2010 a dos producciones que están en los lados opuestos del espectro teatral: un acercamiento kamikaze al cabaré y una escalofriante mirada a la esclavitud sexual.

El director del IEF (por su sigla en inglés), Jonathan Mills, dijo que el panel de cinco jurados fue unánime al elegir a "dos de los artistas más innovadores" que compitieron este año por los premios.

Meow Meow -quien fuera de escena es la australiana Melissa Madden Gray- ofreció "una clase única de cabaré kamikaze kitsch y un arte exótico" que "hipnotizó, inspiró y aterrorizó audiencias en todo el mundo".

"Su show (en Fringe), 'Feline Intimate', fue un éxito", agregó.

Por su parte, la obra "Roadkill", creada por la directora escocesa Cora Bissett y con un público limitado a sólo 15 espectadores por función, "combina escalofriantes actuaciones con video, animaciones y música para introducir a los asistentes al mundo secreto de la explotación sexual".

Agentes de la policía escocesa han mostrado su interés en "Roadkill" y otras producciones en Fringe que abordan la esclavitud sexual.

"Incrementar la conciencia (...) sobre este tema es crucial si vamos a identificar a las víctimas, darles el cuidado y apoyo adecuado y asegurarnos que quienes realizan estos crímenes sean castigados", dijo la sargento Sandra Jamieson de la Agencia de Lucha contra el Delito y Drogas de Escocia.

Los premios IEF, cada uno valuado en 5.000 libras esterlinas (7.734 dólares) en "capital inicial", toman la forma de una invitación a presentar un trabajo en desarrollo como parte de su programa "Behind the Scenes" en el 2011.   Continuación...

 
<p>El director del Festival Internacional de Edimburgo, Jonathan Mills, durante una conferencia de prensa en la capital escocesa, mar 17 2010. El Festival Internacional de Edimburgo anunci&oacute; el viernes que otorg&oacute; sus premios Fringe 2010 a dos producciones que est&aacute;n en los lados opuestos del espectro teatral: un acercamiento kamikaze al cabar&eacute; y una escalofriante mirada a la esclavitud sexual. REUTERS/David Moir</p>