Conservación y religión se unen para salvar el delfín del Ganges

jueves 28 de octubre de 2010 13:03 GYT
 

Por Henry Foy

NARORA, India (Reuters) - El sol se pone sobre un tramo del imponente Ganges y una pareja de delfines se arquea con gracia fuera del agua, generando la esperanza de que plantas y animales puedan volver a llamar casa al mayor río de India.

Millones de indios a lo largo de las orillas del Ganges, de 2.500 kilómetros, dependen del río para su subsistencia, pero la falta de control de los desechos agrícolas, industriales y domésticos derramados en las últimas décadas puso en peligro la vida animal y vegetal.

Cinco kilómetros río arriba de Narora, ubicada a cinco horas de auto de Nueva Delhi, la estación de energía nuclear de 350 megawatts que colocó a esta adormecida localidad en el mapa aparece como un recordatorio del incansable proceso de industrialización que atraviesa India.

En Karnabas, un pequeño pueblo arriba de Nagora, un grupo de actores locales actúa para más de 150 residentes.

"¡Los humanos están contaminando el río!", declaró un actor que interpretaba a un dios hindú, con un cartel del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por su sigla en inglés) que celebraba el Día Mundial del Delfín colgado en un improvisado escenario.

"¡La vida de nuestra Madre Ganges está en peligro, por favor, hagan algo!", agregó.

Distinguible de su primo que vive en el océano por un largo y puntiagudo hocico, el delfín del Ganges es una de las cuatro especies de agua dulce del mundo. La población total en India, Nepal y Bangladesh está estimada en 2.000, desde 4.500 en 1982.

Pero a lo largo de un tramo norte del río sagrado, un proyecto de WWF está apuntalando la importancia religiosa del Ganges para los hindúes con la intención de enseñar a los pobladores las virtudes de la conservación y la protección de sus aguas.   Continuación...