Maradona festeja sus 50 años lejos de su gran amor, el fútbol

viernes 29 de octubre de 2010 11:47 GYT
 

Por Luis Ampuero

BUENOS AIRES (Reuters) - El ex astro argentino Diego Maradona celebrará el sábado sus 50 años de vida, rodeado de sus afectos pero lejos de dos cosas con las que convive desde hace más de tres décadas: el fútbol y la atención constante del público.

Maradona iba a festejar su cumpleaños en Nápoles, donde fue ídolo y ganó varios títulos con el equipo del sur de Italia entre 1984 y 1991, pero una deuda impositiva millonaria en euros que mantiene con el fisco italiano le amargó la fiesta.

También se especuló que tendría una torta gigante en el estadio de Boca Juniors, pero tampoco celebrará en la "Bombonera", cancha a la que no asiste desde su fugaz paso como técnico de la selección argentina.

Estos planes frustrados coinciden con un período obligado de bajo perfil tras su polémica partida de la selección, donde no pudo cumplir con el sueño de volver a levantar la Copa del Mundo, esta vez como entrenador.

"No hay nada especial (...) no hay nada, está tranquilo", dijo a Reuters un amigo cercano de Maradona al ser consultado sobre los planes para festejar un nuevo cumpleaños del ídolo.

Tras su vuelta de Sudáfrica, Maradona se mostró en público muy pocas veces, algo extraño en su ajetreada vida, dominada por las polémicas y el contraste entre la magia que mostró en las canchas y los problemas que vivió fuera de ellas.

"Tengo las puertas cerradas de la selección", dijo recientemente Maradona resignado a no ocupar más un puesto por el que aseguró que se "cortaría un brazo".

"Estoy muy triste por como se dio todo, después de Alemania quedé muerto", expresó recordando la goleada 4-1 que sufrió en los cuartos de final de la Copa del Mundo.   Continuación...

 
<p>Imagen de archivo del ex futbolista argentino Diego Maradona, durante un partido de caridad en Buenos Aires. Oct 16 2010 El ex astro argentino Diego Maradona celebrar&aacute; el s&aacute;bado sus 50 a&ntilde;os de vida, rodeado de sus afectos pero lejos de dos cosas con las que convive desde hace m&aacute;s de tres d&eacute;cadas: el f&uacute;tbol y la atenci&oacute;n constante del p&uacute;blico. REUTERS/Enrique Marcarian/ARCHIVO</p>