Antigua industria siria afronta amenaza de imitadores

sábado 6 de noviembre de 2010 09:22 GYT
 

Por Khaled Yacoub Oweis

ALEPPO, Siria (Reuters) - Un fuerte perfume a aceite de oliva y laurel pende en el aire de Aleppo, hogar de una antigua industria jabonera que goza de un incipiente renacimiento desde que el Gobierno levantó una veda comercial en los últimos cinco años.

Entre calles laberínticas de 2.000 años de antigüedad, en casas con jardín y hoteles conocidos como "khans", subsiste un puñado de talleres que han estado produciendo a mano por cientos de años el afamado "Savon d'Alep", o jabón de Aleppo.

Pero los guardianes de las antiguas tradiciones afirman que codiciosos imitadores han comenzado a comercializar un jabón industrial barato bajo el mismo nombre, amenazando con socavar la marca en los lucrativos mercados europeos de exportación.

"Los consumidores europeos son muy exigentes. Puede que desembolsen varios euros por un jabón que diga Aleppo pero no volverán a comprar jabón sirio si no les hace bien a la piel", dijo Safouh al-Deiri, un comerciante que viene exportando el jabón Aleppo a Francia desde la década de 1980.

Deiri, quien vive en Lyon, sostiene que el jabón Aleppo propició el desarrollo durante la ocupación francesa de Siria y su vecino Líbano entre 1920 y 1946.

El verdadero jabón, apodado el oro verde de Aleppo, está hecho con aceites de oliva y laurel, agua y palmato de sodio, un ingrediente natural que solidifica la mezcla.

El bloque resultante es cortado a mano y dejado secar por entre seis meses y tres años para que dure más tiempo. El aspecto rústico del jabón y las grandes barras cuadradas de casi 250 gramos cada una es su característica distintiva.

La pureza y simplicidad del jabón - el aceite de oliva es un humectante natural y el de laurel un limpiador - contrastan con los jabones modernos que usan de todo, desde grasa de cerdo a hueso de caballo triturado, además de aceites "menos nobles", como el de palma u otras semillas.   Continuación...