En Venezuela, hasta Barbie busca una corona de belleza

viernes 17 de diciembre de 2010 10:44 GYT
 

Por Diego Oré

CARACAS (Reuters) - Alexandra Hernández ganó un concurso de belleza en Venezuela pero no lloró ni recibió la felicitación de las otras candidatas que durante poco más de cinco horas lucharon por el cetro.

Quien se emocionó y recibió felicitaciones fue José Luis Revette, el dueño de esta muñeca que el último fin de semana se coronó como la nueva Miss Barbie Venezuela 2010, concurso que año tras año gana más adeptos en este país conocido por sus varias reinas de belleza de carne y hueso.

"Hace 7 u 8 años, como fanático de la muñeca Barbie, decidí junto con un pequeño grupo de amigos que frecuentaban mi casa, hacer un Miss Barbie Universo", dijo a Reuters el organizador del certamen, José Sánchez.

Pero el evento, que empezó como un simple juego, ha logrado tal notoriedad que la presentadora oficial del Miss Venezuela, Maite Delgado y el diseñador de las coronas, George Wittels, prestaron su arte para las dos últimas ediciones del certamen.

"Ya esto pasó de ser un evento de amiguitos. Para organizar el Miss Barbie Venezuela 2010 tuve que hacer casting", dijo Sánchez quien cuenta que recibió hasta 40 solicitudes para participar en el concurso.

En Venezuela la belleza es una obsesión y peluquerías, spas y cirugías estéticas están a la orden del día.

Venezuela tiene el récord de coronas en certámenes internacionales de belleza, incluyendo seis Miss Universo y cinco Miss Mundo.

"En este país los concursos de belleza forman parte de la idiosincrasia del venezolano", contó Sánchez que mes a mes ve crecer su colección de muñecas que ya sobrepasan las 30.   Continuación...

 
<p>Un participante prepara a su Barbie antes del concurso de Miss Barbie Venezuela 2010 en Caracas. dic 9 2010. Alexandra Hern&aacute;ndez gan&oacute; un concurso de belleza en Venezuela pero no llor&oacute; ni recibi&oacute; la felicitaci&oacute;n de las otras candidatas que durante poco m&aacute;s de cinco horas lucharon por el cetro. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins</p>