25 de diciembre de 2010 / 13:07 / en 7 años

Criticas asedian prestigioso premio árabe de literatura

Por Andrew Hammond

DUBAI (Reuters) - El más prestigioso premio literario en el mundo árabe presentó a sus nominados este mes, enfadando a críticos que lo describen como una selección política realizada para atraer al público occidental.

Dos marroquíes, dos egipcios, un saudita y un sudanés completaron la lista de autores que compiten por los 50.000 dólares del Premio Internacional para la Ficción Arabe, con la garantía de su lucrativa traducción al inglés y otros idiomas. El ganador será anunciado en marzo.

El galardón, ahora en su cuarto año, es uno de los tantos de la región, pero su asociación con la Booker Prize Foundation le ha dado una ventaja por sobre otros, que están claramente asociados con gobiernos árabes.

Este es el caso del premio Al-Owais de los Emiratos Arabes Unidos y los premios de la Fundación de Pensamiento Arabe de Arabia Saudita.

En 2004 se le retiró el premio Al-Owais al poeta iraquí Saadi Youssef después de que criticó al jeque Zayed bin al-Nahayan, fundador de los Emiratos Arabes Unidos, una federación de monarquías dinásticas aliada a Occidente en el Golfo Pérsico.

El Arabic Booker tiene una estructura elaborada de jueces y una junta de miembros para garantizar equidad, incluyendo a árabes de diferentes nacionalidades radicados en la región o en el extranjero, además de expertos literarios no árabes y figuras del mundo editorial.

Sin embargo, sigue estando financiado por la Fundación Emiratos de Abu Dabi.

"Este premio es otro indicador más de la corrupción de la vida cultural árabe y de cuánto insiste el dinero petrolero árabe en dominar todos los aspectos de la vida", dijo As'ad AbuKhalil, un profesor de política libanés de la Universidad del Estado de California, en Estados Unidos.

"Este premio ha sido criticado por muchos escritores árabes y aún sigue entregando prestigio gracias al dinero del petróleo árabe de los Emiratos Arabes Unidos y de sus familias gobernantes", dijo el profesor.

Los gobernantes del Golfo han redoblado los esfuerzos en los últimos años para auspiciar las artes y transformar una región con una producción tradicionalmente limitada en cuanto a cine, teatro, escritura y otras formas de expresión en centros culturales.

Algunos esfuerzos son accesibles a nivel global -Abu Dabi está por abrir sucursales del Louvre de París y el Guggenheim de Nueva York- y algunos están enfocados en la región: esta semana Qatar inaugura un museo de arte árabe contemporáneo, que será añadido a su Museo Islámico.

TEMAS SENSIBLES

El novelista saudí Abdo Khal, ganador del Arab Booker de 2010 por "Spewing Sparks as Big as Castles", un libro donde critica las distorsiones sociales en ese país creadas por el auge del petróleo en la década pasada, sugirió que el premio no evitaría material sensible en países del Golfo, al menos cuando sea presentado como alegoría.

Esto también refleja el ascenso de la novela como forma de arte popular en Arabia Saudita y el Golfo, donde la opresión política, social y religiosa durante mucho tiempo ha limitado la producción literaria.

Algunos novelistas se quejaron en la prensa árabe de que egipcios se llevaran el premio en los primeros dos años, mientras que una crítica egipcia renunció del jurado del año pasado diciendo que sus colegas habían seleccionado a los nominados de forma secreta.

La amplia distribución geográfica de los nominados de este año sugiere que funciona una cierta corrección política en las mentes de los integrantes del jurado, que este año está compuesto de cuatro árabes y un italiano.

"Ellos no deciden sólo en base al mérito literario. Ellos dividen las elecciones (de sus nominados) alrededor del mundo árabe. Esto tiene que ser objeto de crítica", dijo el poeta y periodista egipcio Usama El-Ghazouly.

Mientras obras de muchos escritores están efectivamente prohibidas en sus propios países, las traducciones al inglés pueden ser la clave a la fama y el dinero, y los críticos a menudo dicen que los escritores modifican su material de acuerdo a ello.

Naguib Mahfouz es el único novelista árabe que ha ganado el Premio Nobel de Literatura.

Ghazouly hizo referencia a algunos de los temas tratados en el primer libro premiado, "Sunset Oasis", del novelista egipcio Bahaa Taher.

Este incluye relaciones lésbicas y un personaje que cuestiona el derecho de Egipto a controlar el oasis Siwa, unos "gustos posmodernos" que en sus propias palabras, seguramente funcionarán bien en el extranjero.

Este año, un ex ministro de cultura marroquí, Mohammed Achaari, fue nominado por "The Arch and the Butterfly", donde un padre recibe una carta de Al Qaeda informándole que un hijo que él pensaba que estaba en París había muerto combatiendo a las fuerzas occidentales en Afganistán.

Bensalem Himmich, actual ministro ministro de Cultura de Marruecos, imagina a un hombre inocente atravesando una extraordinaria rendición y tortura en una prisión estadounidense en "My Tormentor".

Y la novelista saudí Raja Alem explora lo que los organizadores denominan el "sórdido punto débil" de la vida en la sagrada ciudad islámica de La Meca en "The Dove's Necklace", un libro que incluye prostitución, abuso de trabajadores extranjeros y fundamentalismo religioso.

EL TONO SEXUAL

Según los críticos, los editores están compitiendo por presentar libros como estos considerando que se prestan al "tono sexual" que atrae al público afuera del mundo árabe.

"La influencia de los editores es mucho más peligrosa que la influencia política. En este momento, la lucha entre los editores y su cabildeo es lo más peligroso para el prestigioso premio", dijo el escritor palestino Elias Nasrallah.

M. Lynx Qualey, una escritora radicada en El Cairo y que dirige un blog llamado ArabLit (www.arablit.wordpress.com), dijo que las mujeres escritoras habían tenido problemas en un primer momento para acceder a las nominaciones.

"El género fue un problema en los primeros años, cuando los editores no presentaban libros escritos por mujeres, y de este modo las mujeres no estaban apareciendo en las listas de nominados", dijo la autora.

Pero muchos aún ven el valor del premio, a pesar de las críticas.

"Pienso que algo que vale la pena. Es un premio muy joven. También es un premio diferente para la región (...) donde la gente pueda ver claramente qué libros y novelistas están en la palestra", dijo Lynx Qualey.

Editado en español por Marion Giraldo

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below