4 de marzo de 2011 / 0:11 / hace 7 años

Nuevo amanecer para el Carnaval en ocupadas favelas de Río

<p>Un trabajador prepara una carroza de la Escuela de Samba Uniao da Ilha en Rio de Janeiro. mar 1 2011. El glamour del Carnaval de R&iacute;o de Janeiro parec&iacute;a un sue&ntilde;o distante en la sesi&oacute;n de pr&aacute;ctica final del grupo de samba Paraiso de Alvorada (Para&iacute;so de Amanecer) en una h&uacute;meda noche de domingo. REUTERS/Ricardo Moraes</p>

Por Stuart Grudgings

RIO DE JANEIRO (Reuters) - El glamour del Carnaval de Río de Janeiro parecía un sueño distante en la sesión de práctica final del grupo de samba Paraiso de Alvorada (Paraíso de Amanecer) en una húmeda noche de domingo.

Varios cientos de residentes del complejo de Alemao, que hasta fines del año pasado era una zona peligrosa en las guerras de narcotráfico de Río, bailaban y cantaban canciones de samba en una cancha prestada cuyo piso estaba empapado por la lluvia y la cerveza derramada.

Un enorme sistema de audio que apoyaba al grupo de tamborileros resoplaba regularmente, lo que intensificaba la sensación caótica pero no lograba desanimar el espíritu de los juerguistas.

Mientras Río de Janeiro se prepara para su festival anual de los excesos, que comenzará el viernes, miles de residentes en las favelas de Río -lugar de nacimiento de la samba- se preparan para celebrar su primer carnaval en décadas libres del control de los narcotraficantes.

Alemao, una favela descuidada durante mucho tiempo y que fue invadida por tropas en noviembre, fue la mayor conquista hasta ahora en una serie de ocupaciones de favelas que apunta a mejorar la seguridad de Río de Janeiro antes del Mundial del 2014 y de los Juegos Olímpicos 2016.

Evandro Pereira de Souza, el presidente de 33 años de Paraiso de Alvorada, dijo que la ocupación de la favela por parte de 1.600 soldados del Ejército brasileño había mejorado claramente el clima para los amantes de la samba.

Los jóvenes narcotraficantes armados no solían interferir con las atesoradas tradiciones del Carnaval y la samba, pero el clima de conflicto y las fiestas de música “funk” alimentadas por la droga, y que duraban toda la noche, hacían la vida más difícil.

“Antes, teníamos problemas para lograr prácticas completas porque las familias tenían miedo de verse atrapadas en medio de una confrontación o algo. Ahora está más tranquilo”, sostuvo mientras miraban varios soldados fuertemente armados del regimiento de paracaidistas.

VINCULOS AMBIGUOS

Los grupos o escuelas de samba de Río de Janeiro han tenido durante un largo tiempo una ambiciosa relación con las bandas de narcotraficantes que han dominado las favelas durante décadas.

El director de la sección de percusión de la afamada escuela de samba Mangueira fue baleado, decapitado y quemado por supuestos narcotraficantes en el 2004 y ha habido frecuentes alegatos respecto a que las escuelas de samba son financiadas por dinero del narcotráfico.

“Créeme, si tuviéramos un financiamiento extra, no estaríamos al fondo de la liga”, bromeó Souza, en referencia a la posición de Paraiso de Alvorada en la liga más baja de los desfiles del Carnaval de Río, que son una competencia mortalmente seria, así como también un colorido espectáculo.

Las fuerzas de ocupación, que serán reemplazadas por una policía a largo plazo más tarde este año, están lejos de ser héroes bienvenidos por los residentes de las favelas.

La sospecha a la autoridad, alimentada por años de brutalidad policíaca, es generalizada y muchos residentes son escépticos respecto a que los cambios duren.

Aún así, un nuevo cajero bancario y un cine 3-D, el primero en una favela, que están cerca de la cancha de práctica de samba en Alemao son evidencia de los rápidos cambios en el lugar en los últimos meses.

“Cada práctica ha estado llena este año. La gente suele esconderse, pero ahora se sienten mucho más seguros y están saliendo”, dijo Juliane Carvalho dos Santos, una bailarina de 18 años que hasta el año pasado no había conocido ninguna autoridad en su comunidad que la de la banda de narcotraficantes que la dominaba.

Incluso el tema del desfile, o “enredo”, que Paraiso de Alvorada espera que le permitan ascender desde la liga colista, ha sido compuesto para reflejar los cambios recientes en esa favela.

El tema cuenta la historia de un visitante a la comunidad que disfruta la vista desde un recién instalado funicular que conecta sus colinas.

“Desde el funicular veo mi favela; de belleza singular coloreada por el sol”, dice la canción.

Editado en español por Silene Ramírez

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