Amanda Seyfried, asustada por "Caperucita Roja"

viernes 11 de marzo de 2011 11:22 GYT
 

Por Zorianna Kit

LOS ANGELES (Reuters) - De pequeña, Amanda Seyfried evitaba leer viejas fábulas como "Caperucita Roja" porque le daban miedo, algo que ahora parece irónico.

Desde el viernes, la actriz de 25 años encarna a la niña de la caperuza roja en una versión cinematográfica, "Caperucita Roja," del famoso cuento. Aunque ya no le dan miedo las viejas historias de criaturas aterradoras, está nerviosa por asumir un papel simbólico que está arraigado en la cultura occidental y ha sido escrito y reescrito cientos de veces.

"Llevar la capa, interpretar el representativo personaje del título, tienes la responsabilidad de llevarla bien," di jo a Reuters. "Es una historia tan antigua y tan consolidada en nuestra infancia que daba miedo intentar asumirla."

En la fábula, Caperucita Roja y su abuela son devoradas por un lobo antes de que un cazador vaya en su rescate.

La historia tuvo un impacto atroz en Seyfried, dijo la actriz, porque su propia abuela la cuidaba después del colegi o y Seyfried la veía casi todos los días de la semana.

La película actualiza esta historia antigua con nueva fantasía y efectos especiales. Está ambientada en un pueblo me dieval cuyos habitantes son perseguidos por un lobo que adopta la forma humana, pero es un asesino.

Los habitantes se unen para cazarlo y pronto empiezan a sospechar entre ellos de ser el lobo. A medida que aumentan las víctimas del hombre/lobo, también lo hace el pánico y la paranoia de los habitantes.

Caperucita Roja es una joven llamada Valerie (Seyfried), que está enamorada de un leñador llamado Peter (Shiloh Fern ández), pero que se supone que debe casarse con otro hombre, el rico Henry (Max Irons).   Continuación...

 
<p>Foto de archivo de la actriz Amanda Seyfried durante el estreno de la cinta "Caperucita Roja" en Hollywood, mar 7 2011. De peque&ntilde;a, Amanda Seyfried evitaba leer viejas f&aacute;bulas como "Caperucita Roja" porque le daban miedo, algo que ahora parece ir&oacute;nico. REUTERS/Mario Anzuoni</p>