Estudiando en St. Andrews con la pareja real británica

sábado 16 de abril de 2011 07:32 GYT
 

Por Marie-Louise Gumuchian

LONDRES (Reuters) - Era una escena que se repite en todas las casas de estudios del mundo, cuando un padre orgulloso mira a su hijo dispuesto a sobresalir, embarcándose tanto en los estudios como en la juerga que caracterizan a la vida universitaria.

Acompañado por su padre, el príncipe Guillermo de Gran Bretaña llegó a la Universidad St. Andrews de Escocia vestido como un estudiante promedio: jeans, suéter y zapatillas.

Pero no era la llegada de un novato común. La policía detuvo el tránsito y cientos de personas se congregaron en las calles para desearle lo mejor en sus estudios.

Yo estaba en mi segundo año en la Universidad St. Andrews cuando el futuro rey de Inglaterra llegó en septiembre del 2001. Pero hacía mucho que esta pequeña y alborotada ciudad situada en la pintoresca costa escocesa estaba sintiendo toda la fuerza del "efecto Guillermo".

Días después de que en agosto del 2000 se anunciara que Guillermo estudiaría historia del arte en St. Andrews, la atención del mundo se centró en la ciudad de 16.000 habitantes, mejor conocida por sus campos de golf, sus playas limpias y edificios históricos.

Yo había ingresado a St. Andrews en julio de ese año y en un mes, preguntas como "¿Dónde queda St. Andrews exactamente?" se convirtieron en "¿Estarás ahí al mismo tiempo que el príncipe?"

La universidad fue inundada por postulantes cuando las futuras alumnas - muchachas en su mayoría- se dieron cuenta de que podrían estudiar junto a Guillermo.

Las cifras publicadas en ese momento mostraron que la cantidad de candidatos de Reino Unido se disparó en un 44 por ciento, mientras que la de extranjeros -muchos de ellos de Estados Unidos- subió en un 100 por ciento.   Continuación...