16 de abril de 2011 / 11:38 / en 6 años

Crisis no apaga los acordes de la guitarra española

<p>En la foto el artesano Jos&eacute; Luis Cebillo, trabaja en el taller de Manuel Rodr&iacute;guez &amp; Sons, ubicado en Esquivias, cerca de Madrid, el 17 de marzo del 2011.Sergio Perez</p>

Por Carlos Ruano y Carlos Castellanos

ESQUIVIAS, España (Reuters) - ¿Qué tienen en común Jimmy Carter, Evo Morales, Felipe Calderón o un premio Nobel de medicina? Todos poseen una guitarra Manuel Rodríguez & Sons.

Manuel Rodríguez III es dueño del centenario negocio familiar del mismo nombre en la localidad en la que Miguel de Cervantes gestó el afamado Quijote, y es el heredero de una tradición de fabricación artesanal de guitarras que comenzó en 1905, cuando su abuelo abandonó la actividad pesquera para dedicarse de lleno a su pasión por la música.

Más de 100 años después, Manuel Rodríguez & Sons sigue haciendo guitarras a mano y exporta el 90 por ciento de su producción a 120 países, con una facturación anual de unos 3,3 millones de dólares.

A primera vista la crisis económica se deja notar. Una decena de trabajadores montan distintas piezas del instrumento en una fábrica que en los últimos dos años y medio ha pasado de casi 60 a 25 empleados.

"La plantilla hubo de reducirse drásticamente como consecuencia de la crisis", explica el encargado de la fábrica, José Luis Cebillo.

Pero Manuel Rodríguez III, heredero de la saga, ha sabido aplicar criterios empresariales que han permitido no sólo la supervivencia de la empresa sino el crecimiento de una marca que, para el empresario, representa a España.

Las "bellas cajas de forma humana y maderas preciosas", como las definía el fundador, han pasado por manos expertas como las de Paco de Lucía y Eric Clapton. En una hábil campaña, muchas de sus mejores piezas terminaron en manos de músicos famosos, líderes mundiales, representantes de la realeza y ganadores del Nobel.

"La industria de la música es diferente, no es como la del automóvil o el calzado, es algo muy personal, se trata de alma, de pasión", explica Manuel Rodríguez III.

"Estoy hablando de la guitarra española, no de nuestra marca. Estoy aquí como embajador", señala convencido.

El empresario, educado en Estados Unidos, vive con pasión un oficio que se está perdiendo por falta de aprendices y se muestra orgulloso cuando habla de su negocio y del hecho de representar uno de los productos clásicos de España.

Las guitarras españolas (en su vertiente clásica o flamenca) son, junto con los toros y el flamenco, algunos de los iconos internacionales de la cultura española, cuya expansión defiende fervientemente el luthier.

"No deberíamos avergonzarnos en España de los toros, las guitarras o el flamenco (...) A veces queremos copiar la cultura americana o asiática (...) debemos mantener nuestra cultura con la música y con el flamenco", señaló.

Esta empresa vende miles de guitarras en China y Japón, donde el flamenco es una afición muy extendida y se fabrican muchas guitarras españolas.

EL VALOR DEL TRABAJO

El proceso artesanal que inició su abuelo hace algo más de 100 años ha cambiado ligeramente y, aunque las guitarras de encargo y de mayor precio siguen elaborándose completamente a mano, la fábrica cuenta con máquinas que han automatizado algunos procesos.

"Aquí había muchos accidentes, en el pueblo si ves a alguien a quien le falta algún dedo, o incluso la mano, es que ha trabajado aquí", explica Cebillo mientras muestra una aterradora sierra horizontal en la que todavía se cortan a mano los cuerpos de las guitarras más finas.

Otra novedad importante es el proceso de secado. "La madera utilizada se secaba durante años al sol asegurando la expansión de la humedad", explica el encargado.

Otras técnicas, como el encolado de piezas y el proceso de atado para asegurar el vacío, se siguen haciendo de forma manual, lo que explica que, pese a los avances técnicos, la elaboración de cada guitarra lleve como mínimo un mes.

En este contexto, y con un rango de precios que oscila entre los 400 y los 20.000 dólares, resulta difícil de entender la rentabilidad en la fabricación de las guitarras de gama más baja.

Sin embargo, Rodríguez encontró una solución a esta dificultad con la fabricación de las guitarras más baratas en una fábrica en China.

"Tuve que ir a China a encontrar la mejor fábrica posible para enseñarles a hacer buenas guitarras y eso nos salvó", dijo.

"Lo que hacemos para ayudar a nuestros distribuidores es entregar directamente desde China a los clientes en Asia-Pacífico", explica el empresario que también busca bajar los costos de distribución teniendo en cuenta la creciente amenaza de venta de instrumentos por internet.

La venta online, junto con la caída del dólar y la creciente competencia de Asia, representa una dura amenaza para el sector en España. Rodríguez explica que los fabricantes de guitarras en España han pasado de "40 ó 50" hace dos décadas a "seis" en la actualidad.

Con márgenes de entre el cinco y el 10 por ciento en Europa y entre el 20 y el 25 por ciento en China, Rodríguez sigue buscando fórmulas para mejorar la eficiencia en un negocio que parece confiar en dejar en herencia a sus hijos aunque muchos, entre ellos los bancos, no entiendan que se puede vivir de fabricar guitarras.

"Incluso si eres una compañía establecida y con un balance saneado, necesitas explicar tu proyecto a los banqueros. Si vamos a un banco español y decimos que somos fabricantes de guitarras nos preguntan si es posible vivir de eso", dice.

En este contexto se enmarcan sus iniciativas por popularizar las guitarras.

"Estamos regalando guitarras a famosos como Eric Clapton o Bruce Springsteen y esto nos está ayudando mucho", explica.

Rodríguez no teme a los retos mientras explica que su abuelo tuvo que dejar la pesca para iniciar el oficio y que su padre se marchó a Estados Unidos sin saber inglés y con 100 dólares en el bolsillo y un puñado de buenas maderas para fabricar guitarras, que durante años vendería a actores de Hollywood, abogados y médicos en Los Angeles.

"Fue una experiencia fantástica ... y mi vida allí me ha dado una visión del márketing y del mundo muy diferente a la española", reconoce, mientras sostiene la última guitarra fabricada por su padre antes morir y dejarle el negocio en 2009.

Editado por Javier Leira

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below