Cannes sonríe ante mirada freudiana al Vaticano

viernes 13 de mayo de 2011 15:15 GYT
 

Por Nick Vinocur

CANNES, Francia (Reuters) - El Vaticano recibió el viernes en Cannes una dosis de análisis freudiano con "Habemus Papam", una simpática comedia sobre un Papa recién elegido que se acobarda cuando el peso de la responsabilidad cae sobre él.

La película del director italiano Nanni Moretti suscitó en la crítica risas y aplausos en el tercer día del festival de cine de Cannes, cuya sección oficial, hasta ahora, se mostraba repleta de realismo oscuro y crítica social.

Ridícula y humana, Habemus Papam abre de par en par la notoriamente reservada Santa Sede, cuando los cardenales de túnicas rojas se reúnen en una habitación cerrada para elegir un nuevo Papa bajo la expectante mirada de millones de católicos.

Cuando se cuentan los votos y el humo blanco sale de la cúpula del Vaticano, el papa electo, interpretado por el actor francés de 85 años Michael Piccoli, es conducido al balcón para dirigirse a los fieles, sólo para quedarse congelado ante su monumental tarea, paralizado por la ansiedad.

"La imagen que más me impresionó fue ver a un nuevo Papa a pocos metros del balcón (del Vaticano), incapaz de avanzar", confesó Piccoli a los periodistas tras la presentación.

"El papel reforzó mi convicción de atreverme a hablar sobre la ansiedad personal, este Papa es un hombre excepcional", añadió.

Aterrorizadas por la ruptura del protocolo, las autoridades del Vaticano toman la poco ortodoxa decisión de llamar al mejor psiquiatra de Roma, interpretado por el propio Moretti, para analizar la psiquis del Papa en una habitación llena de cardenales, en una de las escenas más divertidas de la película.

"FALTA DE ATENCION PATERNA"   Continuación...

 
<p>El director Nanni Moretti a su llegada a la presentaci&oacute;n de la cinta "Habemus Papam" en el Festival de Cine de Cannes, mayo 13 2011. El Vaticano recibi&oacute; el viernes en Cannes una dosis de an&aacute;lisis freudiano con "Habemus Papam", una simp&aacute;tica comedia sobre un Papa reci&eacute;n elegido que se acobarda cuando el peso de la responsabilidad cae sobre &eacute;l. REUTERS/Jean-Paul Pelissier</p>