16 de mayo de 2011 / 19:37 / en 6 años

Raperos México arriesgan vida por protestar contra guerra narco

<p>El rapero Pok 27 durante una grabaci&oacute;n en su estudio de Ciudad Ju&aacute;rez, M&eacute;xico, abr 18 2011. J&oacute;venes raperos mexicanos condenan a trav&eacute;s de radios en internet los asesinatos desencadenados por una guerra del presidente Felipe Calder&oacute;n contra el narcotr&aacute;fico, cosechando elogios desde Buenos Aires hasta Barcelona, pero tambi&eacute;n amenazas de muerte. REUTERS/Gael Gonzalez</p>

Por Julián Cardona

CIUDAD JUAREZ, México (Reuters) - Jóvenes raperos mexicanos condenan a través de radios en internet los asesinatos desencadenados por una guerra del presidente Felipe Calderón contra el narcotráfico, cosechando elogios desde Buenos Aires hasta Barcelona, pero también amenazas de muerte.

Transmitiendo desde humildes viviendas sobre las mismas calles polvorientas de Ciudad de Juárez donde hombres armados se enfrentan contra militares y policías, decenas de músicos se reúnen en torno a micrófonos para cantar rap en radio.

Los oyentes envían peticiones y comentarios a través de redes sociales como Twitter o Facebook.

Bajo seudónimos como Pok 37 y Siniestra, los raperos condenan el juego del gato y el ratón entre el Ejército y los sicarios de poderosos cárteles del narcotráfico y la anarquía criminal que ha ido creciendo.

La manufacturera Ciudad Juárez es una de las urbes que registra más asesinatos en el mundo, donde miles de militares y policías federales se enfrentan contra sicarios -algunos de ellos de 14 años- convirtiendo el área en una zona de guerra ubicada a sólo pocos metros de El Paso, Texas.

“La militarización es puro abuso de autoridad, no tienen conciencia del ser humano, simplemente hacen lo que les enseñaron: la barbarie”, dijo Mr. Hukla, de 33 años, cuyo verdadero nombre es Alberto Ramírez.

Más de 9,000 personas han muerto por la violencia ligada al narcotráfico en Ciudad Juárez desde el 2008, haciéndola el punto más conflictivo desde que Calderón envío militares a varias regiones tras asumir en diciembre del 2006.

Mr. Hukla transmite en vivo su programa “Voces del Underground” los viernes en la noche en el sitio de internet www.radioexceso.com desde su pequeña casa, localizada en un barrio de donde mucha gente ha escapado de la violencia.

“Hablamos de rap de protesta, de cosas de paz. Escribimos rolas (canciones) de conciencia para llegar a las mentes de los jóvenes”, dijo.

Seguidores que van desde Los Angeles hasta Ciudad de México sintonizan su programa, agregó. Algunos siguen la transmisión en lejanos lugares como Barcelona, España.

Un grupo, Colectivo Barrio Nómada, tiene un sitio web -www.barrionomada.net-, donde canta rap y tiene blogs acerca de de la guerra antidrogas. Un poster del Tío Sam en el sitio decía: “Para que la droga no llegue a nuestros hijos matamos a los tuyos en Ciudad Juárez”.

CABEZAS EN LA CALLE

Sobre las abandonadas avenidas de la ciudad, la violencia ha escalado mientras los sicarios se enfrentan entre sí y contra militares y policías. Hombres armados matan a muchachos en fiestas, abandonan cabezas humanas en la calle y reclutan jóvenes desempleados para secuestrar y extorsionar comerciantes dueños de negocios.

“Vengo a contarles a ustedes, pueblos amigos, del descontento. Giro, paso rápido, olor a muerte huele en el viento”, dice la letra de un popular rap en Ciudad Juárez llamado “Cruda Realidad”, de Oveja Negra & MASH.

Muchos de los raperos dicen que fueron alentados a protestar con sus canciones después de que fuerzas federales llegaron en 2008, cuando la violencia se desató en la ciudad.

La masacre de adolescentes en una fiesta de cumpleaños en una barriada de clase trabajadora de la ciudad el año pasado, pese al amplio operativo militar, sólo avivó su frustración.

Los cantantes, testigos de la anarquía en la ciudad, han recibido amenazas de muerte de parte de desconocidos armados debido a sus canciones de protesta.

Al menos seis raperos han sido asesinados en Ciudad Juárez desde mayo del año pasado, de acuerdo con otros músicos. Tres que interpretaban textos cristianos fueron muertos en agosto después de recibir amenazas en redes sociales.

“Ya cayeron los primeros, vamos por los que siguen”, decía un mensaje de texto enviado a los raperos tras los ataques.

El mes pasado, la cantante de rap Sonia Esmeralda Mata, de 24 años, alias Siniestra, estaba cuidando a sus tres hijos y una sobrina cuando sicarios dispararon varias veces contra el vehículo afuera de su casa.

Pese a tener poco dinero, muchos se movilizan por el país para participar en festivales musicales y contar los horrores de la violencia del narcotráfico.

Jorge Eduardo Ramírez, “Pok 37”, quien recaba raps por la paz en su improvisado estudio de grabación, dijo que su proyecto podría traer esperanza renovada.

“La lengua es un arma”, dijo Pok 37. “Como sirve para sembrar muerte, sirve para sembrar vida”, agregó.

Escrito por Robin Emmott. Editado en español por Miguel Angel Gutiérrez y Javier Leira

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