El ingenio del filme de Polanski anima festival de Venecia

jueves 1 de septiembre de 2011 12:38 GYT
 

Por Mike Collett-White

VENECIA (Reuters) - Puede que estuviera ausente, pero Roman Polanski hizo que su presencia se sintiera en el Festival de Cine de Venecia el jueves con su comedia "Carnage", en la que el vómito-proyectil de la ganadora del Oscar Kate Winslet provocó las mayores carcajadas.

Parte de la adaptación de la obra teatral de Yasmina Reza "The God of Carnage" (Un dios salvaje) fue escrita por el cineasta franco-polaco mientras estaba bajo arresto domiciliario en Suiza el año pasado.

El director de 78 años, autor del clásico "Chinatown", fue liberado después de que las autoridades suizas decidieran no extraditarlo a Estados Unidos, donde se lo busca por haber tenido relaciones sexuales con una menor de 13 años en 1977 en Los Angeles.

Como se esperaba, Polanski no estuvo en el Lido para el estreno mundial de su última película, una de las 22 en la principal competencia en Venecia.

Pero tres de los cuatro miembros del reparto, los ganadores del Oscar Winslet y Christoph Waltz, y John C. Reilly, estuvieron en el festival de cine anual para promocionar el filme.

Jodie Foster, dos veces ganadora de un Oscar, completaba el elenco, pero no acudió a la conferencia de prensa en Venecia.

Polanski situó la comedia en Nueva York, aunque rodó en París, y se hubiera sentido arropado por el fuerte aplauso tras una proyección para la prensa que provocó muchas risas.

Winslet, que interpreta a la broker Nancy Cowan, consiguió la mayor ovación por su vómito sobre la pantalla, una experiencia que después describió como "hilarante".   Continuación...

 
<p>Foto de archivo del cineasta Roman Polanski durante la entrega de los premios C&eacute;sar en Par&iacute;s, feb 25 2011. Puede que estuviera ausente, pero Roman Polanski hizo que su presencia se sintiera en el Festival de Cine de Venecia el jueves con su comedia "Carnage", en la que el v&oacute;mito-proyectil de la ganadora del Oscar Kate Winslet provoc&oacute; las mayores carcajadas. REUTERS/Benoit Tessier</p>