Curadores buscan evitar el morbo en museo 9/11 de Nueva York

martes 6 de septiembre de 2011 22:36 GYT
 

Por Jonathan Allen

NUEVA YORK (Reuters) - Los curadores debieron tomar decisiones difíciles en el museo que conmemora los ataques a Estados Unidos del 11 de septiembre de 2001, ubicado en el lugar de las destruidas torres gemelas del World Trade Center, al intentar mostrar el horror sin caer en el morbo.

"No estamos aquí para traumatizar a nuestros visitantes", dijo Alice Greenwald, directora del 9/11 Memorial Museum de Nueva York, que abrirá su casa subterránea el próximo año en el sitio de la Zona Cero, en el undécimo aniversario de los ataques.

"Los artefactos monumentales son una de las cosas, pero también tenemos una historia humana que contar", dijo Greenwald.

Algunas de las exposiciones más inquietantes están alejadas de los principales espacios y se ubicarán en salas especiales que permitirán a los visitantes la oportunidad de decidir si desean o no verlas.

Es aquí donde los curadores del museo instalarán imágenes de personas cayendo de las torres en llamas después de que los edificios fueron golpeados por aviones secuestrados por milicianos de Al Qaeda o una grabación de una auxiliar de vuelo a bordo de un avión en uno de los momentos previos a su muerte.

Para los curadores del museo, la decisión de incluir algunos de los últimos momentos de las víctimas fue uno de sus dilemas más difíciles, ya que buscaban rendir homenaje a las casi 3.000 personas que murieron sin acumular más dolor entre los vivos.

Se trata de un problema familiar para gente que busca recordar guerras y atrocidades.

"No sólo somos un museo de historia, también somos una institución conmemorativa, y por lo tanto la tensión que se produce entre la conmemoración y la documentación es un punto álgido", dijo Greenwald en las oficinas del museo que miran a la construcción en curso del museo que ocupará siete pisos bajo tierra en el sitio del World Trade Center.   Continuación...

 
<p>Casco que peterneci&oacute; al bombero Kevin M. Prior de Nueva York. Los curadores debieron tomar decisiones dif&iacute;ciles en el museo que conmemora los ataques a Estados Unidos del 11 de septiembre de 2001, ubicado en el lugar de las destruidas torres gemelas del World Trade Center, al intentar mostrar el horror sin caer en el morbo. REUTERS/Lucas Jackson</p>