"Héroes de Fukushima" ganan Príncipe de Asturias de la Concordia

miércoles 7 de septiembre de 2011 10:55 GYT
 

MADRID (Reuters) - Los llamados "héroes de Fukushima", los anónimos trabajadores de la planta nuclear japonesa que quedó destrozada durante el terremoto y posterior tsunami de marzo pasado, fueron distinguidos el miércoles con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2011 por poner en riesgo su propia vida para evitar una catástrofe mayor en Japón.

El jurado, reunido en la ciudad española de Oviedo, destacó también la respuesta "serena y abnegada" del conjunto de la sociedad japonesa a la doble catástrofe del 11 de marzo del 2011, que causó más de 20.000 muertos o desaparecidos y dejó sin hogar a unas 117.000 personas.

"(Los héroes de Fukushima) evitaron una tragedia humana y ambiental de mayores dimensiones, dando al mundo un ejemplo de coraje ante la adversidad, sentido del deber, defensa del bien común y conciencia cívica", dijo el acta del jurado.

El terremoto y tsunami interrumpieron las funciones de enfriamiento del complejo nuclear Fukushima Daiichi de Tokyo Electric Power Co (TEPCO), provocando la mayor crisis nuclear en el mundo en 25 años.

Cerca de 80.000 personas fueron evacuadas de una enorme franja de tierra alrededor del reactor, mientras los ingenieros lidiaban con fugas de radiación, explosiones de hidrógeno y varillas de combustible sobrecalentadas.

En días posteriores a la tragedia comenzaron a difundirse las primeras fotos de estos trabajadores, que realizaban su labor prácticamente a oscuras para restaurar la energía y los sistemas de refrigeración, iluminados con luces débiles.

A pesar de la gran incertidumbre sobre el desarrollo de la emergencia nuclear, los distintos grupos que trabajaron durante las primeras semanas en Fukushima lo hicieron en condiciones extremas: elevada radiación, continuas rotaciones y pocas horas de descanso, limitaciones en la alimentación y en el suministro de agua potable, destacó la Fundación Príncipe de Asturias.

Las tareas fueron desarrolladas por empleados de TEPCO -que incluyeron a voluntarios e incluso trabajadores ya jubilados-, personal externo contratado, bomberos procedentes de varias prefecturas y miembros de las Fuerzas Armadas de Japón.

"El comportamiento de estas personas ha encarnado también los valores más arraigados en la sociedad japonesa, como son el sentido del deber, el sacrificio personal y familiar en aras del bien común, la dignidad ante la adversidad, la humildad, la generosidad y la valentía", dijo la Fundación en un comunicado.   Continuación...